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11 octubre 2026

No fueron los faraones, sino otra civilización anterior: "Una super civilización construyó las pirámides de Giza hace más de 12.000 años".

 

 

Un egiptólogo ha planteado una hipótesis que desafía la cronología tradicional sobre el origen de las pirámides de Giza. Sostiene que estos monumentos podrían haber sido erigidos por una cultura tecnológicamente avanzada miles de años antes de lo que cuenta la historia oficial.

António Ambrosio, investigador independiente afiliado a la Universidad Autónoma de Barcelona, ​​ha recopilado una serie de indicios circunstanciales que, según él, sugieren que las tres pirámides del complejo de Giza podrían tener aproximadamente 12.000 años de antigüedad. De ser así, su construcción se remonta a un periodo muy anterior al desarrollo de la civilización egipcia conocida.

El investigador sostiene que, si esta interpretación se confirma, requerirá una profunda revisión de la historia de la humanidad. Esta posibilidad abre la puerta a la existencia de una civilización altamente avanzada, hasta ahora no identificada por la arqueología convencional, que supuestamente construyó pirámides y otras grandes estructuras en diversos lugares del mundo.

Su planteamiento se basa en una serie de anomalías e inconsistencias que, según Ambrósio y algunos investigadores que comparten su punto de vista, indican que los antiguos egipcios no fueron los constructores originales de estas pirámides, sino que reutilizaron o copiaron monumentos preexistentes tras descubrir las antiguas estructuras en la meseta de Giza.

Un artículo que desafía la historia convencional. 

Un nuevo artículo afirma que nunca se han encontrado momias reales ni ajuares funerarios dentro de las pirámides de Giza, a pesar de que la tradición egipcia sostiene que estas estructuras sirvieron como tumbas para los faraones Khufu, Khafre y Menkaure. Según el artículo, las pirámides originales de Giza —cuya construcción se suele datar en aproximadamente 4600 años— demuestran un extraordinario nivel de precisión ingenieril. Sus estructuras presentan una alineación astronómica con constelaciones específicas, una mampostería extremadamente precisa y una base casi perfectamente nivelada en todos sus lados.

Ambrosio señala que ninguna de las pirámides más pequeñas, cuya construcción está claramente documentada durante el período egipcio entre aproximadamente el 2500 y el 2150 a. C., logró replicar el mismo nivel de sofisticación técnica. La Teoría de la Correlación de Orión fue propuesta por Robert Bauval y Adrian Gilbert y presentada públicamente por primera vez en 1989.

La Esfinge y Huellas de un Clima Antiguo.

El investigador también señala que la cercana estatua de la Esfinge presenta rastros de erosión causados ​​por el agua de fuertes lluvias, un fenómeno que, según varios estudios geológicos, no se observó en Egipto entre el 5000 y el 3000 a. C., fecha oficial de la construcción de la Esfinge. Esto sugiere que el complejo ya existía y se estaba deteriorando cuando la civilización dinástica egipcia comenzó a emerger alrededor del 3100 a. C.

«Las pirámides de Giza no fueron construidas por los faraones de la Cuarta Dinastía, sino que fueron apropiadas por ellos», afirma Ambrosio en su obra «Las Pirámides de Giza: Legado de una Civilización Desconocida».

Según su interpretación, las pirámides posteriores —tanto las que precedieron como las que siguieron a Giza según la cronología aceptada— podrían representar intentos fallidos de replicar estructuras mucho más antiguas.

El polémico 'cartucho de Keops'.

Ambrosio también argumenta que no existen registros escritos contemporáneos convincentes que vinculen directamente a los faraones con la construcción de las pirámides. Uno de los elementos principales que se citan comúnmente como evidencia es el llamado 'cartucho de Keops': un jeroglífico en ocre rojo que contiene el nombre del faraón, ubicado en una de las cámaras ocultas sobre la Cámara del Rey en la Gran Pirámide. Si bien la mayoría de los egiptólogos consideran esta inscripción auténtica, algunos autores escépticos, entre ellos Scott Creighton y Zecharia Sitchin, han sugerido que pudo haber sido falsificada por el coronel Howard Vyse durante su investigación de 1837.

«Nunca se ha encontrado una sola momia en las pirámides de Giza». El descubrimiento del supuesto sarcófago de Keops, que también estaba vacío, no prueba que él construyera la pirámide, sino solo que se la apropió», afirmó Ambrosio.

Una tecnología que parece haberse perdido.

Si bien los orígenes de las Grandes Pirámides siguen siendo objeto de debate, varios estudios coinciden en que parte del conocimiento técnico necesario para construir estas megaestructuras parece haberse perdido durante las Dinastías V y VI del Antiguo Egipto. El artículo también destaca que las pirámides construidas después de Giza eran significativamente más pequeñas, presentaban múltiples fallas estructurales, se construyeron con materiales más débiles y ya no exhibían las mismas alineaciones astronómicas. Por otro lado, Ambrosio argumenta que se han descubierto megaestructuras con características comparables a las pirámides de Giza en diversas regiones del mundo, lo que podría indicar la difusión de conocimientos constructivos avanzados entre diferentes culturas antiguas. Entre los ejemplos citados se encuentran la fortaleza megalítica inca de Sacsayhuamán en Perú y las estructuras monumentales de Baalbek en el actual Líbano.

La hipótesis de una civilización anterior.

«Las pirámides de Giza podrían ser el legado de una civilización anterior desconocida, una cultura altamente avanzada que poseía tecnologías hoy perdidas», sugiere Ambrosio.

Según su hipótesis, la IV Dinastía de Egipto simplemente reutilizó estas estructuras, mientras que las dinastías posteriores intentaron copiarlas, pero nunca lograron alcanzar el mismo nivel de precisión. El investigador añade que los antiguos egipcios tenían un concepto mitológico llamado «Zep Tepi» o «Primera Edad». Esta tradición describe una era primordial en la que el mundo fue creado y los dioses emergieron del caos para establecer el orden cósmico y gobernar directamente en la Tierra, incluso antes de la llegada de los reyes humanos. 

Algunos autores, como Graham Hancock y Robert Schoch, han defendido la controvertida idea de que Zep Tepi podría corresponder a un período histórico real, cuando, hace unos 12.000 años, alrededor del 10.500 a. C., los primeros egipcios, o dioses, descendieron del mundo primordial. Es decir, existía una civilización altamente desarrollada.

Códigos antiguos y conocimiento perdido.

En esta misma línea, el investigador independiente Matthew Lacroix ha argumentado que esta civilización pudo haber ocultado un conocimiento complejo mediante la geometría, el simbolismo y el diseño monumental, disperso por todo el planeta, con el fin de preservar información ante posibles catástrofes globales. 

Según el artículo, descubrimientos recientes en Egipto —como estructuras repetidas en forma de T, nichos de tres niveles y pirámides escalonadas talladas en piedras antiguas halladas en diversas regiones del mundo— han sido interpretados por algunos investigadores como indicios de una tradición arquitectónica común, incluso más antigua que Zep Tepi.

Según Lacroix, esta hipotética civilización seguía ciclos cósmicos y codificaba el conocimiento sobre la estructura del Universo en monumentos y lugares sagrados, del mismo modo que las pirámides de Giza parecen estar alineadas con el Cinturón de Orión.

Mundo de Maravillas - 27 de Mayo


Nota adjunta de M. Z./ El egiptólogo e investigador Antonio Ambrosio tiene razón.... Nuestros Hermanos Mayores de las estrellas siempre han afirmado que las grandes pirámides de Egipto, las originarias, no fueron construías para ser templos funerarios. Eran templos de sabiduría donde se impartían los conocimientos y enseñanzas que, sirvieron de guía a las generaciones posteriores. Los bloques de piedra no fueron arrastrados por grandes masas de esclavos, sino que se fabricaban en el mismo lugar donde se levantaban las pirámides mediante un proceso de cohesión de la materia y cristalización de la arena. Las piedras se podían desplazar fácilmente porque los ingenieros atlantes anulaban la fuerza de la gravedad y las hacían levitar hasta llevarlas al lugar preciso de su ubicación. Los ingenieros atlantes del Egipto pre faraónico dominaban el electromagnetismo. Fueron los atlantes los que construyeron las Grandes Pirámides pues hace decenas de miles de años atrás también se habían instalado en el norte de África.  


"La huella del Creador". Un antropólogo suizo descubrió 68 genes "extraterrestres" en el ADN de los cromañones.

 

El antropólogo suizo Hermann Rauf reunió a decenas de científicos e investigadores para desafiar la teoría de la evolución. Creía que los seres inteligentes como los humanos no podían haber surgido de forma natural. Se requería algún ajuste, alguna intervención artificial. ¿Por quién? 

Esta pregunta es probablemente imposible de responder. Algunos dirán que Dios nos creó a su imagen y semejanza. Otros afirmarán que seres extraterrestres inteligentes intervinieron en nuestra creación. No importa. El objetivo principal es determinar si los humanos fueron creados artificialmente o surgieron a través de la evolución.

Para responder a esta fascinante pregunta, Rauf reunió a un grupo de científicos. Hermann comenzó su importante proyecto de investigación no estudiando el genoma humano moderno, sino abordando el problema desde una perspectiva más amplia. Estudió meticulosamente el genoma de un ancestro humano que vivió en Europa Central hace aproximadamente 320.000 años.

Los expertos concluyeron que este genoma cumple plenamente los criterios de un organismo terrestre. Es decir, los genes que contiene se pueden detectar en otras especies biológicas de la Tierra. Se estableció una cadena lógica que permite determinar que un conjunto específico de genes se transmitió de especie a especie. Algunos de estos sufrieron mutaciones y cambiaron, adquiriendo nuevas funciones y propiedades.

Sin embargo, la base de esto reside en el genoma de formas de vida más primitivas que el ancestro humano. Al fin y al cabo, si se analiza el genoma humano, se encuentran genes de cerdos, monos, abedules y muchas otras especies biológicas. Partiendo de esta base, Hermann Rauff y sus colegas buscaron genes que no se encontraran en ningún otro lugar de la Tierra.

No se encontraron tales genes en el ancestro de los humanos modernos que vivió en Europa hace 320.000 años. El siguiente individuo cuyo genoma se analizó fue un neandertal que vivió en Italia hace 90.000 años. Este ya poseía un conjunto de genes diferente al del ancestro humano más antiguo, pero, de nuevo, esto no se debía a interferencias externas, sino a mutaciones que se producían continuamente de generación en generación, modificando el conjunto de genes existente.

Luego, utilizaron como base el genoma de un ancestro humano que vivió en Francia hace 55.000 años. Sin entrar en detalles, el panorama es el mismo. Hubo discrepancias, pero los investigadores no pudieron identificar nada inusual. Finalmente, el equipo de Rauf obtuvo el genoma de un hombre de Cromañón que vivió hace 37.000 años en Turquía. Este hallazgo representó un descubrimiento sorprendente, distinto a todo lo que los científicos habían encontrado hasta entonces.

Hermann Rauf anunció el descubrimiento de 68 genes no encontrados previamente en ancestros humanos. Los investigadores buscaron coincidencias genéticas en bancos de genes de todo el mundo, pero no encontraron ninguna. Esto significa que los ancestros humanos anteriores a la aparición del hombre de Cromañón poseían un conjunto de genes bien conocidos, adquiridos de formas de vida más primitivas durante el curso de la evolución.


¿Llegó alguien a la Tierra e introdujo sus genes en los ancestros humanos?

Sin embargo, el hombre de Cromañón absorbió una cantidad significativa de genes, aunque pequeña, de una fuente desconocida. Estos genes no estaban presentes en plantas, animales ni en diversos ancestros humanos conocidos. Además, Hermann Rauf descartó la posibilidad de que se tratara de los llamados genes compuestos, en los que varios genes mutan y se convierten en un mutágeno, combinando sus propiedades. Estos genes se identifican fácilmente porque poseen marcadores especiales que los genetistas utilizan para su identificación precisa. En este caso, sería incorrecto hablar de ellos.

Esto plantea una pregunta sencilla pero compleja. Si el ancestro de Cromañón no pudo haber interactuado con una especie que poseyera estos genes en su entorno natural, ¿cómo pudieron haber entrado en su organismo? Expertos liderados por Hermann Rauf pusieron a prueba diversas hipótesis. Desde una perspectiva genética, los genes no pueden simplemente aparecer de la nada. Pueden introducirse desde el exterior. Una opción es generar descendencia a partir de un portador de estos genes. Otra opción es la intervención artificial o, en términos científicos, la ingeniería genética.

Por supuesto, existe la posibilidad teórica de que alguna rama de ancestros humanos que posea dichos genes sea desconocida para la ciencia. Pero en ese caso, tarde o temprano, se descubrirán los restos óseos de esta especie, que transmitió su material genético al individuo que dio origen al primer Cromañón. Si esto sucede, entonces esta teoría podrá aceptarse, pero por ahora...

Hermann Rauf le dio al descubrimiento un nombre bastante llamativo: genes extraterrestres. Según el antropólogo, su influencia tuvo un impacto decisivo y significativo en el ancestro humano. Los humanos evolucionaron, obteniendo una ventaja intelectual sobre todas las demás especies. Su nivel de conocimiento, habilidades y capacidades resultó ser mayor que nunca.

Parece como si un ser altamente evolucionado visitara el planeta hace decenas de miles de años y, seleccionando a los individuos más prometedores, les introdujera sus genes, acelerando su desarrollo y permitiéndoles convertirse en la fuerza dominante en la Tierra. Esta teoría suena fantástica, pero explica la aparición de genes desconocidos para la ciencia en el hombre de Cromañón.

 BIOсфератум - 10 de octubre de 2026




Nuestros Hermanos Mayores de las estrellas, de las Pléyades.


"Estamos aquí. Somos los Pleyadianos, una energía colectiva de las Pléyades. Poseemos una larga historia. Nuestros ancestros llegaron de un Universo que había logrado la realización, ¡un Universo! Vosotros estáis viviendo simplemente en un planeta que se acerca a la realización, y estamos aquí para ayudaros  en esta tarea. Esta realización o transformación ha sido anunciada durante muchos eones. Es un momento importante. ¡Lo que suceda en la Tierra, ahora, afectará a todo el Universo!"

¿Quiénes son los Pleyadianos?

Los Pleyadianos son seres espirituales multidimensionales originarios del cúmulo estelar de las Pléyades, también conocido como “Las Siete Hermanas”, ubicado en la constelación de Tauro a aproximadamente 444 años luz de la Tierra. Este grupo de estrellas, visible a simple vista en el cielo nocturno, ha sido venerado y estudiado por civilizaciones antiguas alrededor del mundo.
Estos seres altamente evolucionados en lo espiritual y tecnológico mantienen una conexión ancestral con la humanidad. Según diversas tradiciones espirituales, los Pleyadianos aportaron su ADN para el surgimiento de la raza humana, razón por la cual se les considera nuestro “grupo seminal” o familia estelar.
Su presencia trasciende lo físico: operan desde dimensiones superiores de conciencia, actuando como faros de sabiduría, amor incondicional y luz que iluminan el camino hacia un despertar espiritual planetario.

Características principales de los Pleyadianos.
Intentar definir a los Pleyadianos con conceptos humanos es limitar su verdadera naturaleza. Estos seres de luz trascienden las etiquetas, los nombres y las descripciones físicas que nuestra mente racional intenta asignarles. Su esencia no puede ser capturada con palabras porque pertenecen a una dimensión donde la experiencia es vibratoria, no verbal.
La única manera de conocerlos verdaderamente es a través del sentir. Cuando entramos en su frecuencia, no los “entendemos” intelectualmente, sino que resonamos con ellos en un nivel del alma. Esta vibración compartida es su lenguaje real, el idioma del corazón que va más allá de lo que el pensamiento puede comprender.
Sin embargo, comprenden que la mente humana necesita referencias visuales y conceptuales para poder aceptar lo que no ve. Por esta razón, a lo largo de nuestra historia, estos seres han elegido manifestarse de formas reconocibles, adoptando apariencias que nuestro cerebro pueda procesar y nuestra cultura pueda integrar. Es un acto de compasión: toman forma para que quienes vibren en sintonía con ellos puedan identificarlos, confiar y abrir su conciencia.
Descripción de su aspecto físico:
Cuando los Pleyadianos eligen aparecer en forma física, su estatura supera notablemente la humana promedio, midiendo entre 1,90 y 2,10 metros. Su presencia física irradia luminosidad: algunos presentan una piel blanca casi brillante, mientras que otros muestran tonalidades azules mate o violetas azuladas, reflejando su origen estelar.
La diversidad en su apariencia es sorprendente. Algunos lucen cabellos rubios platinados que parecen hilos de luz; otros son completamente calvos, y hay quienes portan cabelleras en tonos azules etéreos. Sus ojos son amplios, penetrantes y expresivos, con una mirada que parece ver más allá de la superficie física, conectando directamente con el alma de quien observan.
Maestría emocional y espiritual:
Los Pleyadianos han alcanzado un nivel de evolución emocional que la humanidad apenas está comenzando a explorar. Viven desde el amor incondicional, la compasión auténtica y una profunda empatía hacia todos los seres vivos. No es que “practiquen” estas cualidades, sino que las encarnan naturalmente en cada pensamiento y acción.
Su existencia está fundamentada en principios de respeto mutuo, colaboración armoniosa y reconocimiento de la unidad. Para ellos, todos los seres están interconectados en una red cósmica de conciencia, donde cada acción afecta al todo. Esta comprensión profunda guía cada una de sus interacciones.
Comunicación telepática y multidimensional:
Los Pleyadianos no dependen del lenguaje verbal como nosotros. Su método principal de comunicación es la telepatía avanzada, que va mucho más allá de simplemente “leer pensamientos”. Transmiten paquetes completos de información que incluyen conceptos, emociones, imágenes y comprensiones profundas, todo simultáneamente.
Para conectar con los humanos, utilizan canales sutiles como los sueños lúcidos, estados meditativos profundos y experiencias durante prácticas espirituales. Muchas personas reportan recibir su guía a través de descargas intuitivas, sincronicidades significativas o comprensiones repentinas que transforman su perspectiva.
Frecuencia vibratoria superior.
La vibración energética de los Pleyadianos opera en frecuencias tan elevadas que resultan literalmente imposibles de medir con nuestros instrumentos actuales o de comprender completamente con nuestra mente tridimensional. Habitan en dimensiones superiores de existencia, donde la materia es más fluida y la conciencia más expansiva.
Esta conexión constante con la energía cósmica universal les otorga acceso a una sabiduría ancestral y conocimientos multidimensionales. No están limitados por el tiempo lineal ni el espacio como lo conocemos, lo que les permite percibir pasado, presente y futuro como un continuum unificado.


Misión de los Pleyadianos en la Tierra.
La misión de los Pleyadianos es contribuir al despertar de la raza humana, activando las memorias cósmicas dormidas en el ADN para que puedas reconocer la luz que habita en ti. Una luz tan infinita y potente como la Fuente Creadora de Todo lo que Es. Despertar es reconocerte como parte de ese Dios y vivir desde esa visión. Su asistencia se enfoca en:

- La elevación de tu frecuencia vibratoria.
- La ruptura de estructuras mentales que te limitan.
- El reconocimiento de tu propia luz.
- El cambio de percepción de tu realidad.

Cómo desarrollar tu conexión con los Pleyadianos.
Desarrollar tu conexión con los Pleyadianos comienza con una intención clara de abrirte a su guía y sabiduría. No se trata de invocarlos como si estuvieran distantes, sino de sintonizar con una frecuencia que siempre ha estado disponible para ti. Los Pleyadianos son parte de ti, son tu Familia de Luz y están contigo siempre. Solo basta con llamarlos.
Puedes contactar con Ellos, especialmente con tu Guía o Guías Pleyadianos personales. Tu esencia es única, por lo cual tienes guías únicos que resuenan específicamente con tu alma. Ellos te ayudan, asisten y contribuyen con tu Misión de Alma y tu Despertar espiritual.
Prácticas para establecer conexión.
Eleva tu frecuencia vibratoria: Antes de conectar, es fundamental elevar tu energía a través de prácticas como la meditación, caminar en la naturaleza, yoga, respiración consciente, cantar, reír o cualquier actividad que nutra tu espíritu. Cuida tu cuerpo con alimentación consciente, hidratación y descanso adecuado, ya que tu cuerpo es el templo donde habita tu conciencia.
Meditación y visualización: La meditación es la herramienta fundamental para esta conexión. Busca un espacio tranquilo, cierra los ojos y respira profundamente. Visualiza el cúmulo estelar de las Pléyades en el cielo nocturno, permitiendo que su luz azulada te envuelva. Puedes invocar en silencio: “Ahora llamo a los Emisarios Pleyadianos de Luz” y permanecer receptivo, esperando sentir su presencia.
Mantén la mente y el corazón abiertos: Es posible que en el momento exacto en que pides no suceda nada visible o tangible. Pero si mantienes tu mente abierta, comenzarás a notar sus señales: sincronicidades, sueños vívidos, intuiciones repentinas, sensaciones de paz o comprensiones profundas que llegan sin esfuerzo.
La conexión con los Pleyadianos no es un evento único, sino un camino continuo de sintonización y recordatorio. Con práctica constante, paciencia y confianza, esta conexión se volverá más clara y presente en tu vida

¿Qué es la energía pleyadiana?
La energía pleyadiana abre la puerta para que la conexión con tu esencia se realice, permitiendo que tu ser se manifieste en plenitud. Además tiene la capacidad de activar, despertar, acomodar y reprogramar tu ADN. En su esencia, esta energía busca que los humanos encontremos la dicha y el gozo en esta existencia y que vivamos en plenitud, desde una perspectiva Superior.
¿En qué se basa la energía Pleyadiana?
La energía pleyadiana trae consigo una información de activación que mueve las hebras de tu ADN humano para dar vida a tu ADN cósmico. El ADN humano, cargado de miles de años de historias, sufrimientos y luchas, crea estructuras de supervivencia. La energía pleyadiana es como un terremoto que sacude y derrumba estas estructuras arraigadas para que lo nuevo pueda surgir.
Un terremoto energético para el ADN: El movimiento de la energía pleyadiana en tu ADN puede sentirse como un terremoto simbólico que mueve los edificios viejos de tus creencias, a menudo llevándolos a una destrucción total. Este proceso es necesario para que la información de tu ADN cósmico, tu potencial infinito y creador, resurja.
La reconexión con tu ADN cósmico: El ADN cósmico te da la posibilidad de activar tus memorias álmicas, tus dones, tus fortalezas y tu propósito en esta Tierra. A medida que tu ADN se reprograma con nuevos programas más elevados y sanos, tu vida se abre a nuevas experiencias, a un nuevo sentir, y todo comienza a fluir con mayor facilidad.
¿Qué son los símbolos Pleyadianos?
Los símbolos pleyadianos son mucho más que simples figuras geométricas; son códigos de luz que contienen información y vibración de alta frecuencia. Estos símbolos actúan como llaves energéticas que, al ser utilizadas, activan y reparan el ADN cósmico, ayudando a tu alma a recordar su propósito y su luz. No se basan en el conocimiento de la mente, sino que se sienten y vibran directamente en tu ser.
¿Cómo es una sanación pleyadiana?
Con esta técnica de sanación asistida por los Pleyadianos, logramos una limpieza profunda de las energías estancadas en el alma. Esto incluye la limpieza de karmas ancestrales y de vidas pasadas, así como la liberación de cargas emocionales y psíquicas almacenadas en los archivos de tu alma. El grado de profundidad de la sanación está determinado por tu disposición a soltar el control y a entregar tu mente a esta energía sutil.
Terapia de sanación pleyadiana.
La sanación pleyadiana es una terapia que se realiza de forma presencial o a distancia, y se enfoca en la reparación profunda de tu alma. Durante la sesión, te relajas y te entregas al proceso, permitiendo que la sanación actúe en los niveles más sutiles de tu ser.

El proceso comienza cuando la gran pirámide etérea de cuarzo blanco se posiciona sobre ti. Esta pirámide desciende energía de alta vibración desde planos superiores, creando un vórtice que absorbe y transmuta las energías densas.

En ese momento, los emisarios Pleyadianos de luz se presentan para guiar la sanación. Ellos actúan directamente sobre tu campo energético, sanando las heridas de tu alma, reparando tu ADN a nivel cuántico y elevando tu frecuencia vibratoria. 
Su misión es limpiar las distorsiones que limitan tu vida y activar las memorias de tu ADN cósmico, liberando tu verdadero potencial. La sanación pleyadiana trabaja en activar, despertar, acomodar y reprogramar tu energía, garantizando que el proceso de liberación sea profundo y permanente. Es una experiencia de entrega y confianza que te lleva de regreso a tu esencia más pura.

¿Qué es la Armonización Pleyadiana?
La Armonización Pleyadiana es una técnica canalizada por Tatiana Romero, se puede describir como una frecuencia que permite que la Consciencia Superior se manifieste en tu vida. 
Es una puerta de entrada a un estado de vibración energético más sutil, pacífico y amoroso. Esta energía de alta vibración genera movimientos intensos en tu propio campo energético, elevándote a tu plano más sutil y conectándote con tu Yo Superior y con la Fuente Creadora de Todo lo que Es. Al abrir esta puerta, comienza un profundo proceso de despertar.
Terapia de Armonizazión Pleyadiana.
La terapia de armonización pleyadiana se puede realizar de forma presencial o a distancia, y es el complemento perfecto para la terapia de sanación pleyadiana, ya que se trabaja con símbolos y lenguaje de luz, que están dirigidos a armonizar cada uno de los chakras.

Como terapeuta, mi papel es ser un canal para los emisarios Pleyadianos de Luz, guiándote en un proceso de profunda reconexión. Durante la sesión, solo necesitas relajarte y abrirte a recibir la alta vibración. Utilizo los símbolos y el lenguaje pleyadiano, que actúan como códigos de luz para activar y reprogramar tu ADN.

 Azul



07 octubre 2026

LOS ATLANTES, ¿DE QUÉ LUGAR DEL COSMOS PROCEDÍAN? HE AQUÍ LA MEJOR DESCRIPCIÓN DE LA ANTIGUA ATLÁNTIDA. (Mensaje de otro mundo)


 


¿Alguien se ha preguntado en algún  momento el por qué la élite del Gobierno Mundial de la Sombra en la sombra, se empeña con todos los  potentes medios a su alcance -que ya sabemos que son muy poquitos ¿no?- para ocultar la existencia de la Atlántida en el fondo del mar? ¡Llevan años intentando apoderarse de sus secretos, escondidos en diferentes lugares del planeta! ¡Y, algunos de esos secretos ya están en su poder desde hace un tiempo!

Bien, este impresionante mensaje que viene a continuación, procede de una 'fuente' que, no es de este mundo y, por todo lo que nos da a conocer, expresa una gran evolución espiritual. El mensaje es para leerlo despacio y, al final, cuando lo hayamos leído entero, podremos descubrir que la llamada, 'Arca de Noé'..., ¡no podía haber sido construida con madera, a pesar de que lo diga el Antiguo Testamento de la Biblia! 


El Arca de Noé tenía forma de pirámide según la transcripción de un fragmento de los Manuscritos del Mar Muerto digitalizado recientemente. El Arca de Noé no era un barco de madera, como siempre se ha creído. Sería algo similar a esta imagen ficticia.

¡Habría mucho que hablar sobre el Antiguo Testamento de la Biblia y, sus "incongruencias", y sobre ello, el doctor en historia de las religiones, Mauro Biglino, nos explicaría muchas cosas y muchas de ellas impresionantes. Empezando por "quién" era en realidad ese "dios" del Antiguo Testamento llamado Yavhé, y que, por supuesto no es el padre de Jesús como nos ha hecho creer la Iglesia Católica. A todos aquellos buscadores sinceros de la verdad les remitiría a 'escuchar' lo que descubrió después de años de investigación el doctor Mauro Biglino.

La civilización más avanzada que jamás ha existido sobre la Tierra, la civilización atlante, conocía materiales más resistentes y livianos que la madera. ¡Habría sido absurdo construir de madera el Arca de Noé! 

(M. Z.)



Mensaje extraterrestre:
"Hoy  en  día  hay  muchas  leyendas  sobre  la  civilización  de  la Atlántida,  pero  las pruebas   son  escasas,  lo  que  demuestra  que se  está  prometiendo  más  de  lo  que  se  puede  obtener,  y  a menos  que  el  Hombre  pueda sintonizar  con  la  sabiduría  de  los antiguos  y  sea  capaz  de  entenderla  no  podrá  conocer,  o reconocer,  la existencia  de  la  Atlántida.  

Pero,  esa  civilización  existió. Y  alcanzó  el  punto  evolutivo  más alto  que  el  hombre  ha  conocido  sobre  esta  Tierra.  Superaba con  mucho,  tanto  tecnológica  como  espiritualmente,  la posición del Hombre de hoy. 

Pronto  va  a  ser  realidad  una  mayor  comprensión  de  la Atlántida.  Dentro  de  un  futuro  cercano  los  científicos empezarán   a   descubrir   un   registro   preciso   de   la   Atlántida, pero   el   propósito   de   la   liberación   de   este conocimiento  no es  satisfacer  la  curiosidad  del  hombre  sino  preparar  al  mundo para  la  reaparición  de  la Atlántida  en  el  cataclismo  que  va  a  producirse  hacia  finales  del primer tercio   
de inicios del siglo...

La  reaparición  de  la  Atlántida  en  este  tiempo  no  carecerá  de  significado,  pues  en  la  transformación  de  este  globo,  conforme  las  aguas  sean  empujadas  aquí  y  allá,  cuando  las  montañas  suban  y  las  tierras  se  hundan,  cuando  la  superficie  de  esta  Tierra  sea moldeada  por  intención  divina  con  un  propósito  divino,  la  tierra,  la  substancia  y  la  materia  de  lo  que  fue  la  Atlántida  saldrá  de  nuevo  a  la  superficie  para  el  usufructo  del  hombre.  La  Nueva  Era  anunciará  una  nueva  Atlántida  con todas las posibilidades y conceptos evolutivos de la antigua.

El  paso  final  de  la  Atlántida  se  produjo  hace  quince  mil  años,  aunque  su  desaparición  se  había  iniciado  treinta  y  cinco  mil  años  antes.  Pero  la  Era  de  Acuario  anuncia  su  renacimiento  en  la  materia.  No  penséis,  sin  embargo,  que  con  este  renacimiento  sólo  vendrá  el  bien,  pues  con  el  surgimiento  de  la  Atlántida  a  la  superficie  vendrá  también  el  mal  de  la  Atlántida:  toda  la  desarmonía  y  los  errores  que  exigieron  su  destrucción  hace  muchos,  muchos años.  

A  los  atlantes  que  habéis  reencarnado  en  este  tiempo  os  corresponde  aceptar  y  transmutar  ese  mal  y  preparar  a  la  Tierra  para  la  Era  que  va  a  venir.  Muchas  almas  evolucionadas  que  murieron  en  el cataclismo  que  destruyó  la  Atlántida  han  mantenido  el  equilibrio  durante  todos  estos  años,  pero  con  el surgimiento  de  la  Atlántida  renunciarán  a  esa  responsabilidad.  

Por  tanto  el  hombre,  gracias  al  aumento  de conciencia  que  ha  ganado  desde  entonces  en  sus  muchas  encarnaciones,  tendrá  que  enfrentarse  a  ese  mal  aceptando al mismo tiempo los dones, beneficios y el conocimiento evolutivo de la Atlántida. 

No  me  concierne  que  creáis  o  no  en  la  Atlántida.  Como  corresponde  a  toda  gran  sabiduría,  vuestro  punto  de  conciencia  decidirá  vuestro  grado  de  reconocimiento.  Sin  embargo,  me  gustaría  señalar  que  varias  grandes  civilizaciones  de  las  que  el  hombres  es  inconsciente  han  aparecido  y  desaparecido  de  la  superficie  de  esta  Tierra.  

Como  el  conocimiento  que  tiene  el  hombre  de  las  etapas  primitivas  de  su  desarrollo  es  muy  superficial,  porque  los  edificios  y  los  registros  escritos,  las  pruebas  de  la  Humanidad,  han  desaparecido  hace  mucho tiempo, el hombre no puede establecer por medios físicos la verdadera historia de esta Tierra. Cuando  el  hombre  fue  colocado  por  vez  primera  sobre  esta  Tierra  fue  creado  por  el  Señor  del  Sol  a imitación  de  Su  perfección. 

 

El  Hombre  no  es  de  esta  Tierra  y  no  estaba  pensado  para  vivir  solamente  en  ella.  Cuando  caminó  por  primera  vez  sobre  la  Tierra  lo  hizo  con  perfección,  sin  conocer  el  error.  Vivía  en  una civilización   conocida   como Cordemia,   la   Primera   gran   civilización   del   Hombre   en   este   planeta.   

Si   la localizáramos  geográficamente  la  pondríamos  alrededor  de  las  aguas  que  llamáis  mar  Muerto.  Posteriormente el hombre recibió el don divino de la libre elección, y con ese don se inició su caída. Conforme  la  evolución  cíclica  de  las  eras  zodiacales  de  esta  Tierra  fue  cumpliéndose,  las  civilizaciones  del  hombre  surgían  y  desaparecían,  esforzándose  por  llegar  a  las  alturas  y  aplastándose  en  las  profundidades.  

Grandes   civilizaciones   aparecieron   y   desaparecieron,   como   la Lemuria.   Gradualmente,   el   hombre   fue evolucionando  su  conciencia  hasta  un  punto  en  que  estuvo  dispuesto  a  compartir  el  conocimiento  del  Cosmos. Había   aprendido   el   verdadero   significado   de   la   vida   física   sobre   esta   Tierra   y   estaba   preparado   para embarcarse  en  el  aprendizaje  del  conocimiento  de  los  planos  superiores.  

Como  preparación  para  ese  gran acontecimiento  se  dispuso  especialmente  para  él  una  tierra  que  hasta  ese  momento  no  había  sido  tocada  por  el  Hombre.  Había  yacido  hasta  entonces  bajo  las  aguas  y  fue  preparada  por  aquellos  de  la  jerarquía  espiritual  que  habitan  en  el  centro  de  la  Tierra.  Así,  con  el  amanecer  de  la  Era  de  la  Atlántida,  en  el  movimiento  de  la  Tierra en un renacimiento cataclísmico apareció el gran continente de la Atlántida, y comenzó su Era.

Si   tuviera   que   colocar   la   Atlántida   geográficamente   sobre   vuestro   globo, la  centraría  en  el  océano Atlántico.  ¿No  es  extraño  que  su  nombre  haya  persistido  hasta  hoy?  La  Atlántida  se  extendía  desde  Islandia  por  el  norte  hasta  las  islas  Malvinas  por  el  sur.  Se  extendía  desde  lo  que  es  ahora  la  costa  oeste  de  África  a  la  costa  este  de  América.  

Era  una  tierra  hermosa  de  encumbradas  montañas,  algunas  de  cuyas  puntas  forman  ahora  las  Azores.  Lo  único  que  queda  de  aquel  gran  poder  son  unos  cuantos  puntos  esparcidos  de  poder  y  vibración,  algunos  de  los  cuales  los  conocéis  hoy,  que  se  separaron  cuando  la  Atlántida  se  hundió  bajo  las  aguas.  Gran  Bretaña  tiene  varios  de  esos  puntos,  particularmente  Iona,  pero  también  incluyen  
las  islas Hébridas,  las  islas  occidentales  
de  Escocia  y  la  parte  oeste  de  Inglaterra.  

Islandia  y  Groenlandia,  la  costa  este  de  Canadá  y  la  costa  oriental  de  América  hasta  el  estado  de  Maine  son  también  partes  de  la  antigua  Atlántida.  Son las únicas áreas geográficas que quedan de lo que fue la Atlántida.Como  en  todas  las  grandes  civilizaciones,  la  Atlántida  estaba  habitada  por  muchas  nacionalidades,  y trazaría  una  comparación  con  la  gran  Era  que  está  comenzando  ahora  en  América.  Ahí  también  tenéis  a  todas  las nacionalidades del mundo unidas en un continente. 

Así sucedía en la Atlántida. Las razas mayores de todas y más evolucionadas se dirigían a la Atlántida para cumplir el sueño de esta Tierra. La  Era  de  la  Atlántida  duró  miles  de  años.  
En  su  historia  hubo  distintos  períodos  de  tiempo,  y  varias  influencias,  conforme  las  razas  raíces  y  las  eras  zodiacales  afectaban  a  su  destino,  pero  finalmente  acabó  por  convertirse  en  gran  medida  en  una  reproducción  o  externalización  de  la  vida  en  los  planos  superiores.  

Los  atlantes  acabaron  conociendo  los  hechos  más  importantes  de  la  vida  en  esta  Tierra,  principalmente  que  Dios,  el  Creador  de  todo cuanto existe,  está  en  todas  las formas de vida.  No  aceptaban  la  separación  entre  este  planeta  y  el  Cuerpo  Solar  en  que  reside. 

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Aunque  reconocían  lo  físico,  no  aceptaban  sus  limitaciones.  Comprendían  que  el  poder  del  Sol,  la  energía  cósmica  de  nuestro  Logos  Solar,  el  Creador  de  toda  vida  dentro  de  este  Cuerpo  (Sistema) Solar,  era  también  el  moldeador  de  toda  la  materia  física  de  esta  Tierra.  Eran  conscientes  de  que  ellos  no  pertenecían  a  esta  Tierra,  y  de  que  si  bien  habitaban  en  los  cuerpos  físicos  de  la  materia,  de  los  que  eran  responsables,  eran  en  realidad  seres  mucho  más  superiores  que  la  materia  de  esta  Tierra.  

Por  tanto,  no  miraban  a  la  individualidad  del  «yo»,  a  su  aspecto  más  bajo,  sino  al  aspecto  superior.  En  la  Atlántida existía  un  estilo  de  vida  comunitario.  Aunque  estaban  presentes  muchas  nacionalidades  individuales,  el  espíritu  de  la  Atlántida  era  el  espíritu  de  Dios.  No  reconocían  diferencias  entre  las  razas,  sino  simplemente  el  propósito  común  de  la  vida  en  esta Tierra. 

Con  el  curso  de  muchas  civilizaciones,  los  atlantes  se  elevaron  a  un  alto  estado  de  logros  tecnológicos. Sintonizaban,  utilizándola,  con  la  energía  del  Sol  para  la  creación  y  sostenimiento  de  su  sociedad.  El  Hombre  de  hoy  ignora  este  factor,  el  más  grande,  de  su  vida,  y  da  por  supuestos  los  poderes  del  Sol.  

Sabe  poco  de  los  auténticos  dones  del  Sol,  pero  los  atlantes  conocían  y  utilizaban  su  auténtico  poder.  Lo  utilizaban  no  sólo  para  el  transporte,  las  edificaciones  y  las  curaciones,  sino  también  para  todos  los  aspectos  de  su  vida  espiritual.  Lo  empleaban  para  la  veneración.  

Los  atlantes  reconocían  que  puesto  que  hay  un  aspecto  
de  la  divinidad  en todas  las  células  de  la  materia,  que  
son  energizadas  por  el  Sol,  toda  la  materia  
es  controlada  por  el  Sol.  

Descubrieron la relación entre el factor energizante del Sol y la vida en esta Tierra.Hoy quedan pocos  ejemplos  de  los  inmensos  edificios  que  crearon  los  atlantes.  Las  grandes  pirámides  de  Egipto,  y  Stonehenge  (en  Inglaterra),  son  ejemplos  de  arquitectura  atlante. 

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También  hay  en  otros  países «problemas»  arqueológicos  que  el  hombre  de  hoy  no  sabe  resolver  y  cuyos  orígenes  se  hallan  en  la  Atlántida.  Como  los  atlantes  conocían  la  estructura  de  la  materia  podían  disolverla  y  recreara.  Los  grandes  bloques  de  piedra  que  eran  utilizados  en  la  construcción  de  esos  edificios  eran  desmaterializados,  llevados  hasta el punto deseado,  y  materializados  allí.  

Os  parecerá  imposible,  pero  es  cierto.  La  materia  de  esta  Tierra  se  mantiene  cohesionada  por  la  energía  del  Sol.  Si  descubrís  el  modo  en  que  la  materia  está  cohesionada  podréis  disolverla  y recrearla a voluntad. 

Como  es  de  suponer,  el  gobierno  de  la  Atlántida  corría  a  cargo  de  los  sacerdotes  o  ancianos  del  templo.  Eran  hombres  de  gran  evolución,  Maestros  formados  que  habían  encarnado  para  ese  papel,  y  dominaban  y  enseñaban  a  la  nación  con  gran  espiritualidad.  

La  comunicación  con  los  Seres  Superiores  era  algo  que  sucedía  todos  los  días.  Aunque  los  sacerdotes  podían  sintonizar  a  voluntad  con  la  Jerarquía  Espiritual,  hasta  las  personas  ordinarias  eran  capaces  de  sintonizar  con  los  planos  superiores  de  existencia  por  medio  de  un  dispositivo   magnético.   Atándoselo   mientras   rezaban   y   meditaban,   mentaban   sus   sentidos   y   así   podían comunicar  directamente  con  los  Seres  Superiores.

Hubo  también  un  tiempo  en  el  que  los  Maestros  de  los  otros  planetas  caminaron  sobre  esta  Tierra.  La  presencia  de  otros  seres  planetarios  y  la  comunicación  con  ellos  era  aceptada  como  un  hecho.  Los  atlantes  mismos  viajaban  a  otros  planetas  de  este  Sistema  Solar,  pero  no  en  el  sentido   físico   de   utilizar   cohetes   y   naves   espaciales,   pues   habían   descubierto el   poder   de   la   mente. 

Consiguieron,  también, dominar  la  fuerza  de  la  gravedad  y  eran  capaces  de  «volar».  Podían  moverse  de  un  lugar  a  otro  desafiando la Ley de la gravedad. En  los  casos  de  enfermedad,  los  atlantes  reconocían  que  el  origen  de  aquélla  no  estaba  en  lo  físico sino en un  cuerpo  superior.  Por  tanto,  curaban  siempre  el  cuerpo  superior,  no  el  físico.  

Si  una  persona  estaba  enferma  era  llevada  a  un  lugar  de  curación,  un  templo,  y  colocada  en  una  sala  de  curación.  Esta  sala  estaba  construida  con  un  cierto  tipo  de  piedra,  de  cristal,  y  formada  y  angulada  de  modo  que  el  poder  del  Sol  se  difundía  en  haces  de  energía  y  luz  cósmica  de  diferentes  colores.  La  persona  era  situada  en  el  centro  de  la  habitación  y,  dependiendo  de  la  naturaleza  de  su  enfermedad,  los  rayos  correctos  de  luz,  y  de  color  por  tanto,  cayeran  sobre  ellos. 

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Además,  como  es  de  suponer,  como  los  sacerdotes  de  aquel  tiempo  eran  almas  evolucionadas  con  un  alto  grado  de  conciencia,  podían  ver  el  registro  akáshico  de  la  persona  enferma -pues  la  enfermedad  no proviene  
necesariamente  de  la  vida  presente,  sino  que  
puede  extenderse  por  muchas  vidas-  y  podían  curar,  
o  intentar curar, la verdadera causa de 
la enfermedad de esa persona.

Quizá,  tras  observar  el  cuadro  que  acabo  de  describiros,  
me  preguntaríais:  «¿Por  qué,  entonces,  cayó  la  Atlántida?» 
 La  Atlántida  cayó  por  las  mismas  razones  por  las  que  cayeron  todas  las  otras  civilizaciones:  los errores  del  Hombre.  Aunque  las  personas  de  la  Atlántida  lograron  alcanzar  un  alto  punto  de  evolución,  aunque  habían  sintonizado  con  los  poderes  cósmicos  y,  a  causa  de  la  era  en  que  vivían,  desarrollaron  sus  capacidades  psíquicas   más   allá   de   vuestra   comprensión, no   estaban   correctamente   motivados.

Utilizaban   su conocimiento  del  Cosmos,  su  punto  de  evolución,  no  para  cumplir  la  voluntad  de  su  Creador  y  Su  Plan  divino,  sino  para  realizar sus  propias  ideas  sobre  la  creación.  Utilizaban  su  conocimiento  para  su  satisfacción personal  y  obtener  poder,  para  amasar  riquezas,  para  controlar  a  otros  seres,  para  llevar  a  cabo  sus  propios  planes  sin  importarles  el  costo. 

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Los  poderes  que  habían  recibido  los  atlantes,  y  que  en  las  etapas  iniciales  habían  utilizado  para  la  construcción,  fueron  finalmente  empleados  para  la  destrucción,  y  así  se  inició  la  caída  de  la  Atlántida,  que  culminó  con  su  hundimiento  bajo  las  aguas.  Dicho  hundimiento  fue  producido  no  sólo  por  los  grandes  Seres  de  la  Jerarquía  Espiritual,  sino  también  por  los  auténticos  sacerdotes  que  quedaban.  

Los  sacerdotes   reconocieron   que   la   Atlántida   debía   ser   destruida,   y   por   tanto   se   ofrecieron  a  hundirla  para mantener  el  mal  en  equilibrio.  Comprendieron  que  el  hombre  debería  experimentar  nuevos  ciclos  de  evolución  antes de que estuviera de nuevo en posición de aceptar la responsabilidad y el conocimiento de la Atlántida. Antes  de  que  se  desintegre  una  gran  civilización  son  eliminadas  sus  semillas,  
para  seguridad  de  la siguiente.  

De  la  Atlántida  proceden  los  pueblos  que  serían  los  fundadores  de  las  razas  que  existen  hoy.  Las  características  raciales  actuales  pueden  rastrearse  hasta  la  Atlántida.  El  continente  se  hundió  bajo  las  aguas  y  su  mal  se  fue  con  él  para  ser  mantenido  en  equilibrio  por  los  Grandes  Seres.  

La  Tierra  fue  transformada  a raíz de  un  cataclismo;  
el  Hombre  renació  y  sus  marcha  se  inició  de  nuevo.  
Muchos  de  vosotros  sois  atlantes.  Cualquiera que  posee  poderes  psíquicos  en  gran  grado  se  lo  debe  a  la  gran  civilización  atlante  y  al  uso  que  hizo  entonces  de  esos  poderes.  En  todo  el  mundo  se  están  produciendo  hoy  
en  día  descubrimientos  psíquicos  como preparación 
de la nueva Era de la Atlántida. 

Muchas de las almas que vivieron en la Atlántida están reencarnando ahora como preparación para su reaparición. Son jóvenes en cuanto a años físicos, pero viejos en cuanto a valoración espiritual. Por desgracia,  muchos  de  ellos  se  conducen  mal  ahora  porque  carecen  de  dirección  y  motivación espirituales  y  porque  sus  seres  superiores,  sus  espíritus,  no  pueden  entender  o  captar  las  restricciones  de la densa vida física de la vida en la Tierra de hoy, pues sólo recuerdan la espiritualidad de la antigua Atlántida. 

La  Atlántida  va  a  resurgir  de  nuevo.

El  Cristo  va  a  venir  de  nuevo.  Las  semillas  de  
la  Nueva  Era  ya  están  sembradas,  no  sólo  las  semillas  
físicas  del  hombre  y  la  mujer  sino  también  las  de  
la  mente  y  la  materia,  las  semillas  de  la  creación,  
las  de  los  otros  Reinos  de  esta  Tierra.  Todo  está  preparado  para  el  gran  despertar,  el  gran  paso  hacia  adelante  en  la  evolución  de  la  Tierra.  

La  Humanidad  tiene  la  oportunidad  de  redimirse  
y  demostrar  que  ésta,  la  próxima  Era  de  la  Atlántida,  
será  la  final.  Ciudadanos de la Atlántida, 
¿estáis preparados para este momento de redención?"

"Revelación de Ramala"-Grupo Ramala