El contralmirante retirado de la Marina de los Estados Unidos Tim Gallaudet ha suscitado un animado debate al reafirmar su creencia en la existencia de la Atlántida. El almirante retirado estadounidense sostiene que la Atlántida es real y que podría haber sido ya descubierta.
Este militar y antiguo oceanógrafo insiste en que la legendaria isla no es solo un mito, sino un tema de interés científico respaldado por los relatos de Platón y el análisis de datos geológicos.
En una reciente entrevista con The Free Press, cuando se le preguntó directamente al veterano sobre la veracidad de la Atlántida, respondió afirmativamente. Según los datos con los que trabaja su equipo, la civilización fue víctima de un cataclismo a gran escala hace aproximadamente 12.900 años, lo que coincide con el periodo del Drías tardío —sí, tal y como afirman autores como Graham Hancock—.
«Creemos que hay datos que demuestran de forma convincente que existió y que, de alguna manera, desapareció a raíz de un catastrófico fenómeno geológico ocurrido hacia el final del Drías», explicó Gallaudet al hablar de las investigaciones para localizar la mítica ciudad en el fondo del mar.
En busca de respuestas concretas, el equipo del almirante tiene previsto utilizar tecnología de vanguardia en el fondo del océano. El objetivo es enviar un vehículo teledirigido (ROV) a lugares específicos para filmar posibles estructuras artificiales que puedan explicar la historia de esta civilización desaparecida.
«Si bajamos un vehículo submarino teledirigido equipado con una cámara, tal vez podamos identificar estructuras artificiales que sirvan como prueba», afirmó Gallaudet, allanando el camino para investigaciones científicas rigurosas que arrojarán luz sobre los misterios de las profundidades.
Esta arqueología submarina también puede toparse con algo no tan antiguo. Según los testimonios recopilados por el propio contralmirante retirado, se han registrado en los mares objetos extraños con capacidades transmediales, es decir, aparatos que se desplazan entre el aire y el agua sin dejar rastro ni causar interferencias.
«Si los fenómenos anómalos identificados están controlados por una inteligencia no humana que desea permanecer oculta, el mejor lugar para ello es el océano», concluyó, subrayando que más del 90 % del volumen de los océanos del mundo sigue sin haber sido explorado visualmente.
Mundo de maravillas - 8 de mayo de 2026