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16 mayo 2026

"El Alto Consejo prohíbe estrictamente la interferencia directa en los asuntos de los planetas en desarrollo. Los terrícolas deben superar su propia crueldad, codicia y guerras".


En nuestra urbanización de casas de campo cerca de Astracán, todo el mundo conoce a Nina Vasílievna. Tiene casi setenta años y trabajó durante cuarenta como profesora de biología en la escuela local. Es una mujer muy pragmática: cree en la ciencia, en las vacunas, en el calendario lunar para plantar tomates y en que los milagros no existen. Cualquier conversación sobre misticismo, espíritus o extraterrestres la cortaba siempre con una mirada severa por encima de las gafas: «Vean menos la televisión, es mejor deshierbar el jardín».

Por eso, cuando una de esas cálidas tardes de agosto, sentada en la terraza tomando una taza de té con tomillo, de repente empezó a contar esta historia, casi me atraganté. Nina Vasílievna hablaba en voz baja, con calma, sin histerismos ni ganas de impresionar. Hablaba como si estuviera contando un viaje al centro regional vecino.

Sucedió hace tres años, a finales del verano. Las noches en la región de Astracán en esa época son densas, oscuras, con olor a ajenjo y polvo acumulado durante el día. Nina Vasilyevna salió al patio alrededor de las dos de la madrugada; no podía dormir. Las cigarras cantaban y, a lo lejos, un perro ladraba perezosamente.

De repente, el sonido se apagó.

Eso fue lo primero que notó. Fue como si alguien hubiera pulsado el botón de silencio de un mando a distancia. Los perros, los grillos, el susurro del viento entre los juncos: todo desapareció. El aire se volvió denso y viscoso. Nina Vasilyevna alzó la vista y vio un enorme disco plateado suspendido sobre su huerto de manzanos, a veinte metros del suelo.

«¿Sabes? Ni siquiera tuve tiempo de asustarme», dijo, mirando pensativamente su té. «En las películas, muestran platillos voladores con luces intermitentes y zumbidos. Pero este era completamente silencioso. Y su luz no era cegadora, sino suave, como una perla. Me quedé allí de pie en camisón, observando. Y entonces fue como si una suave ola me envolviera. Nada de rayos, como en la ciencia ficción. Simplemente, ¡zas!, y ya no estaba en la hierba, sino dentro».

Nina Vasilyevna esperaba ver metal frío, pantallas, hombrecitos verdes aterradores o enanos grises con enormes ojos negros. Pero dentro, la nave parecía una habitación luminosa y sin fisuras. Las paredes eran de un material parecido al vidrio cálido y esmerilado. Sin botones ni cables.

Y entonces salieron a su encuentro.

No eran monstruos. Eran personas. Pero de esas que no se encuentran en la Tierra. Altas —de al menos dos metros—, con proporciones perfectas y armoniosas. Vestían túnicas sencillas de colores claros, que recordaban a túnicas sin costuras. Tenían el cabello rubio y unos ojos impactantes: profundos, claros, brillantes con una inteligencia increíble y compasiva. Nina Vasilyevna comparó sus rostros con los de los frescos antiguos: severos, hermosos e infinitamente bondadosos.

Uno de ellos, un hombre de cabello rubio platino, se acercó a ella. No abrió la boca, pero una voz clara y tranquila en ruso perfecto resonó en la cabeza de Nina Vasilyevna.

«No temas, Nina. No te haremos daño. Tu corazón late muy rápido, cálmate», dijo. Y, en efecto, el pánico se desvaneció de inmediato, dando paso a una profunda paz maternal.

«¿Quiénes son? ¿Ángeles?», fue todo lo que la atónita profesora de biología pudo decir.

El extraterrestre sonrió levemente.

«Somos seres biológicos, igual que tú. Simplemente pasamos por la etapa de desarrollo en la que te encuentras ahora, hace millones de años. Somos observadores».

La invitaron a sentarse en una cornisa lisa que emergía del suelo y le dijeron algo que puso patas arriba toda la visión científica del mundo de Nina Vasilyevna.

Resultó que la humanidad está infinitamente lejos de estar sola. Nuestra galaxia contiene millones de mundos habitables. La vida no es una coincidencia, sino una propiedad fundamental del universo. Y el espacio no es un espacio salvaje y vacío. Existe un Alto Consejo, una unión de las civilizaciones más antiguas y sabias que mantiene el orden en la galaxia.

«Les pregunté: si son tantos, ¿por qué se esconden? ¿Por qué no vienen a la Plaza Roja y nos dan tecnología, una cura para el cáncer, máquinas de movimiento perpetuo?», la voz de Nina Vasilyevna tembló. «¿Sabes lo que me respondió? Esa respuesta me hizo sentir tanta vergüenza por todos nosotros».

El alienígena la miró con una profunda tristeza ancestral y murmuró:

«La Tierra es una guardería. Sois una civilización adolescente. Muy talentosos, increíblemente emotivos, pero agresivos. Si le das una granada a un niño, se destruirá a sí mismo y a su hogar. Si os damos la tecnología del Alto Consejo ahora, no viajaréis a las estrellas. Simplemente crearéis armas más sofisticadas para destruiros unos a otros por un pedazo de tierra o diferencias de creencias. La tecnología es inútil si el alma permanece ciega».

Explicaron que el Alto Consejo prohíbe estrictamente la interferencia directa en los asuntos de los planetas en desarrollo. Los terrícolas deben superar su propia crueldad, codicia y guerras. Deben crecer espiritualmente. Deben comprender que el planeta es un único organismo vivo y que todos los seres humanos somos una sola familia. Solo cuando la humanidad deje de matar a sus semejantes y destruir su biosfera, la Tierra será invitada oficialmente a la comunidad galáctica.

«Mientras tanto», dijo el extraterrestre, «simplemente nos aseguramos de que no destruyan su planeta por accidente. Amortiguamos la radiación más peligrosa, desviamos los meteoritos de gran tamaño. Protegemos su 'incubadora'».

Nina Vasilyevna los escuchaba, con lágrimas corriendo por sus mejillas arrugadas. Sentía tristeza por nuestra Tierra, por tanto dolor e injusticia.

—¿Pero por qué me trajeron? —preguntó—. Soy una simple pensionista. No soy presidenta, ni general, ni científica. ¡Yo no decido nada! ¿Por qué no se lo dicen a los que están en el poder?

Un hombre alto y rubio se acercó y le tocó suavemente el hombro. Sus dedos irradiaban un calor como el del Sol.

—"Los políticos van y vienen, Nina. El poder es una ilusión de partículas de polvo. El verdadero fundamento de tu planeta reside en personas como tú. En quienes curan, enseñan, cultivan el pan, crían hijos y mantienen la bondad en sus corazones. Cuantas más almas brillantes y serenas haya en la Tierra, más rápido madurarás. Te trajimos para que dejes de tener miedo. Deja de ver el mundo con ansiedad. Vuelve a casa y simplemente vive en paz contigo misma. Transmite este sentimiento a los demás".

Nina Vasilyevna cerró los ojos, abrumada por la emoción. Al abrirlos, se encontraba de nuevo descalza sobre la hierba húmeda por el rocío de su jardín. Una cálida brisa nocturna del Volga le acariciaba el rostro. Los grillos volvieron a cantar con un estruendo ensordecedor. El cielo sobre los manzanos estaba vacío, salvo por un gran grupo de estrellas de agosto que parpadeaban.

Con eso, Nina Vasilyevna terminó su relato. Tomó un sorbo de su té frío.

«No se lo he contado a nadie más que a ti», sonrió. «Me internarán en un manicomio. O los periodistas vendrán corriendo y destrozarán el jardín. Y aquí no hace falta ninguna prueba. Pero ya sabes…»

Extendió las manos. Recordé que las articulaciones de sus dedos habían estado gravemente deformadas por años de poliartritis. Ahora sus dedos estaban perfectamente rectos. La enfermedad que la había atormentado durante diez años había desaparecido sin dejar rastro.

—Ya no veo las noticias en la tele, donde todos intentan asustarse unos a otros —dijo en voz baja—. Sé que hay seres allá arriba. Nos cuidan. Y, al final, todo saldrá bien. Solo necesitamos tiempo para madurar.

Me alejé de ella por la oscura calle de la dacha, con la cabeza inclinada hacia atrás, contemplando la Vía Láctea estrellada. Y por primera vez en mi vida, el infinito espacio negro no me pareció un vacío aterrador y sin alma, sino una casa enorme, con una luz cálida y acogedora que brillaba en las ventanas.

Dmitry Julius - 10 de Mayo de 2026


Las gafas con cámara termográfica captan "cuerpos de energía fríos" en la calle. ¿Fantasmas, o un fallo técnico?

 

Las gafas con dispositivos integrados comenzaron a usarse en Corea y China.

Durante la epidemia que todos recordamos del pasado reciente, los ingenieros chinos idearon en muy poco tiempo unas gafas con un dispositivo integrado capaz de detectar si la temperatura corporal era elevada o, por el contrario, baja. De hecho, se trata de unas gafas con cámara termográfica. Ayudaban a identificar entre la multitud a personas potencialmente infectadas sin necesidad de tomarles la temperatura con medios improvisados. Han pasado varios años y estas gafas se han perfeccionado y comercializado en China y Corea del Sur.

Ahora, no solo incorporan una cámara termográfica, sino también una base de datos de delincuentes o personas buscadas. Basta con mirar a la cara a un transeúnte y, si figura en la lista de personas buscadas, se emitirá la señal correspondiente. ¿Es práctico? Sin duda. Además, las gafas incorporan una cámara y un miniordenador que permiten tomar una foto instantánea de lo que ve el agente de policía y enviarla al equipo de respuesta rápida. La gran cantidad de dispositivos integrados en las gafas las hace bastante voluminosas y no del todo cómodas, pero por ahora no se ha logrado encontrar un término medio.

La policía de la capital china y de algunas ciudades de Corea del Sur ya está utilizando activamente estas tecnologías. Estas gafas multifuncionales han demostrado su eficacia. Por ejemplo, en seis meses se ha logrado detener con su ayuda a más de 130 delincuentes buscados, así como a estafadores financieros. Sin embargo, la policía china ha informado de numerosos fallos en el funcionamiento de los dispositivos. Así, por ejemplo, además de personas con temperatura normal, detectan a transeúntes con una temperatura corporal inferior a 25 grados centígrados.

Según las normas internacionales de salud pública, la temperatura corporal que se considera peligrosa e incluso mortal para la vida es de 28 a 31 grados centígrados. Con valores inferiores a 31 grados centígrados, una persona no puede funcionar con normalidad. Comienzan a observarse trastornos generalizados de la circulación sanguínea y del funcionamiento de los órganos y sistemas internos. De hecho, estas personas serían incapaces de llevar una vida normal. Por lo tanto, o bien las estadísticas contrastadas de la Organización Mundial de la Salud son erróneas, o bien, por alguna razón, los dispositivos de las gafas fallan al medir la temperatura de personas concretas. Y es que, en el 99 % de los casos, muestran valores correctos.

Había "cuerpos de energía fríos" entre la gente.

Pero, lo más extraño era que, al quitarse las gafas, la persona con una temperatura extremadamente baja desaparecía, y al volver a ponérselas, reaparecía. Y este hecho dejó perplejos a los creadores de este sorprendente invento técnico. Tras una comprobación adicional por parte de los ingenieros, se descubrió que los dispositivos integrados en las gafas son capaces de registrar un rango mucho mayor que el ojo humano. Lo más importante del veredicto de los especialistas que llevaron a cabo un estudio adicional del dispositivo es que este funciona perfectamente y no se produjo ningún fallo en su funcionamiento.

Al mismo tiempo, en el centro de ingeniería se confirmó la existencia de datos inexplicables sobre la temperatura del entorno. Entonces surgió una explicación interesante. Dado que el rango de frecuencias que registran es mucho más amplio que el del ojo humano, es posible que los dispositivos reaccionen ante todo tipo de reflejos y demás, y formen erróneamente la silueta de una persona. Quizás sea así, pero en tal caso, lo más probable es que, en un mismo lugar y dadas las mismas condiciones, se produjeran siempre las mismas siluetas. Y esto no es así en absoluto.

Los agentes de policía, que se enfrentaron a un fenómeno misterioso, aseguraban haber visto a personas normales, vestidas con ropa de calle y ocupadas en sus quehaceres. Sin embargo, en cuanto se quitaban las gafas, sus ojos ya no percibían a esos misteriosos transeúntes. En definitiva, esta innovación tecnológica se convirtió en objeto de controversia. Algunos especialistas plantearon la hipótesis de que los dispositivos captaban a transeúntes que viven en un mundo paralelo y que, por alguna razón, son receptivos a nuestra realidad. En esencia, se trata de fantasmas o de dobles cuánticos.

Según otra versión, los "cuerpos de pura energía" podrían ser más fríos que los de las personas vivas. En otras palabras, se plantea la posibilidad de que existan los fantasmas. Sí, las autoridades oficiales no confirman su existencia, pero..., ¿y si la ciencia se equivoca al descartar esa posibilidad? Al fin y al cabo, ni los ingenieros ni quienes utilizaban las gafas de última generación pudieron explicar esos datos extraños.

A principios de este año, los investigadores llevaron a cabo una prueba. Crearon un dispositivo similar, pero de mayor tamaño, y, por así decirlo, estudiaron a la multitud en el centro de Shanghái. Allí se detectaron de nuevo varias personas con una temperatura anómalamente baja. Al compararlas con las grabaciones de la cámara en tiempo real, resultó que ninguna de las personas detectadas por la cámara termográfica se encontraba en la calle en ese momento.

Es difícil predecir cómo terminará esta historia. Mientras los ingenieros intentan encontrar una explicación a lo que está sucediendo, la policía china y coreana sigue viendo a quienes no debería.

Biosferatum - 13 de Mayo de 2026


15 mayo 2026

Un insider, cercano a Bill Gates, admite que se están construyendo centros de datos para «matar y sustituir» a 100 millones de estadounidenses para 2030.


Un empleado de un centro de datos ha hecho públicas unas revelaciones espeluznantes sobre las gigantescas instalaciones de Inteligencia Artificial que están surgiendo por todo el país. No se trata de inofensivos campus tecnológicos que alimentan Internet, sino de centros de mando de un sistema globalista de vigilancia y control sin precedentes en la historia de la Humanidad.

Según esta fuente, la arquitectura que se está construyendo dentro de estos complejos hará que el estado de vigilancia de la China actual parezca primitivo en comparación. 

Vastas redes de inteligencia artificial que rastrean a poblaciones enteras en tiempo real. Vigilancia biométrica total. Análisis predictivo del comportamiento. Seguimiento financiero. Elaboración de perfiles psicológicos. Una máquina diseñada no solo para observar a la Humanidad, sino para vigilarla, manipularla y controlarla mediante algoritmos.

Y, según el denunciante, las élites que están construyendo este sistema se están preparando para cometer crímenes contra la Humanidad a una escala que el mundo nunca ha presenciado.

Porque no se trata solo de controlar la población. Se trata de reducirla.

La única pregunta que se hacen los globalistas es quién sobrevivirá al colapso que se avecina… y quién se quedará atrás como esclavo obediente dentro del campo de concentración digital que están construyendo.

¿Sigues creyendo que los centros de datos sirven para almacenar fotos familiares, correos electrónicos y vídeos en streaming? Eso es el engaño con el que están alimentando al público, mientras que, entre bastidores, se está construyendo algo mucho más siniestro.

El Nuevo Orden Mundial nunca desapareció. Simplemente dejó de anunciarse y pasó a ser digital.

Por todo el país, enormes fortalezas de hormigón, muchas veces más grandes que Manhattan, están surgiendo de las tierras de cultivo a una velocidad increíble. Comunidades enteras se están transformando en zonas industriales de IA. Se están ampliando las redes eléctricas para ellas. Se están agotando las reservas de agua para ellas. Pequeños pueblos se ven de repente rodeados por estas gigantescas instalaciones que zumban día y noche como ciudades mecánicas.

Y, detrás de estos centros de datos se encuentran los sospechosos habituales: Bill Gates. BlackRock. Palantir. Y se apresuran a construir estos centros de datos antes de que el público se dé cuenta del todo de lo que está sucediendo justo delante de sus ojos.

Larry Fink, de BlackRock, sabe perfectamente lo que ocurrirá cuando la gente se dé cuenta. Por eso está acusando preventivamente a cualquier estadounidense que se rebele de ser un «terrorista interno».

Antes de creerle a pies juntillas, debes saber que Fink ha declarado públicamente que aboga por una reducción masiva de la población en los países occidentales para elevar el nivel de vida de las élites.

Luego está Bill Gates. El mismísimo señor de la «despoblación» se ha pasado la última década comprando discretamente enormes extensiones de tierras agrícolas por motivos que nadie podía explicar del todo en aquel momento. Pero, ahora es imposible ignorar el patrón. Allá donde se han expandido las propiedades de Gates, han surgido centros de datos.

Se está desalojando a los agricultores de sus tierras. Y se están confiscando viviendas familiares para el proyecto globalista. No estamos hablando de un futuro distópico. Esto está ocurriendo ahora mismo.

La explicación oficial es que estas instalaciones son necesarias para la computación en la nube y la inteligencia artificial. Pero según una fuente interna que trabaja en la clandestinidad montando uno de los complejos de Gates, del tamaño de Manhattan, la realidad es mucho más oscura de lo que nadie se imagina.

El denunciante describe salas de servidores subterráneas que se extienden a lo largo de kilómetros, repletas de sistemas diseñados no solo para almacenar información, sino para supervisar y predecir el propio comportamiento humano. Divisiones enteras dedicadas al seguimiento de la población en tiempo real, la modelización del comportamiento y la vigilancia predictiva. Estos sistemas no se limitan a recopilar datos: están creando perfiles de sociedades enteras.

Cada teléfono es un dispositivo de rastreo. Cada electrodoméstico inteligente es un sensor. Cada vehículo eléctrico envía cantidades ingentes de datos de movimiento. Las cámaras de vigilancia, los lectores de matrículas, los escáneres biométricos, las transacciones bancarias, los mensajes privados, los historiales de búsqueda, los historiales médicos y los sistemas de reconocimiento facial se introducen en redes centralizadas de IA diseñadas para supervisar y controlar todos los aspectos de la actividad humana en tiempo real.

Y en el centro de esta arquitectura de vigilancia se encuentra Palantir.

Según esta fuente interna, el objetivo no es simplemente vigilar a la gente, sino crear réplicas digitales de la propia sociedad: simulaciones capaces de predecir disturbios, identificar la disidencia y neutralizar a los individuos rebeldes… incluso antes de que actúen.

Lo cual explica de repente por qué las críticas a los centros de datos parecen desaparecer de Internet casi tan rápido como aparecen. Los vídeos desaparecen. Se cierran cuentas. Se silencian los debates. Porque la máquina ya se está protegiendo a sí misma mientras aún se está construyendo.

Y aquí es donde el futuro globalista se vuelve verdaderamente aterrador. Según la fuente, las élites que financian esta revolución de la IA no creen que la mayoría de los seres humanos sean necesarios en el futuro que están creando.

Yuval Noah Harari, el profeta de Davos, lleva años predicando a favor del culto globalista a la muerte.

Ahora, BlackRock, Bill Gates y Palantir están dando el paso y llevando a cabo la sádica visión globalista. Están obsesionados con despoblar el mundo… en una cifra que asciende a miles de millones de personas.

La inteligencia artificial y la robótica están sustituyendo rápidamente a los trabajadores en todos los sectores de la sociedad.

Y una vez que el trabajo humano pierde valor, la clase dominante comienza a ver a la propia humanidad de otra manera. No como ciudadanos. No como comunidades. Sino como población excedente.

No es de extrañar que Peter Thiel, fundador de Palantir, no se atreva a declarar su lealtad a la raza humana.

Mientras tanto, los globalistas están comprando a los cargos electos, socavando al pueblo estadounidense y negándose a permitir que la ciudadanía tenga voz y voto sobre su propio futuro.

Tucker habló con Kevin O’Leary, quien lidera un nuevo y colosal proyecto de centro de datos en la zona rural de Utah.

De repente, las piezas empiezan a encajar. Los ataques al suministro alimentario. La guerra contra los agricultores. La obsesión por la carne sintética falsa y las semillas patentadas. La expansión constante de la tecnología de vigilancia. El impulso hacia las monedas digitales y la identificación biométrica. La normalización de la censura. Las interminables campañas de miedo que convencen a la gente de que renuncie a más libertad a cambio de más «seguridad».

Todo está conectado.

Los centros de datos son la base de un nuevo tipo de civilización, una en la que Bill Gates, Palantir y BlackRock controlan todos los aspectos de la vida humana. Una civilización globalista en la que una población radicalmente reducida es vigilada, evaluada y controlada a través de centros de datos gestionados por la inteligencia artificial.

George Carlin ya lo había previsto hace años.

Pero ni siquiera George Carlin pudo predecir lo sombría que llegaría a ser la visión globalista.

Los centros de datos están construyendo un sistema tecno-comunista en el que la gente corriente vive en ciudades inteligentes estrictamente controladas y bajo una supervisión digital permanente. Tus movimientos se registran a través de sistemas de créditos de carbono. Tus compras se aprueban o rechazan en función de puntuaciones de comportamiento. Tu identificación digital determina si puedes viajar, trabajar, comunicarte o acceder a tu dinero.

Desaparece el dinero en efectivo. Desaparece la privacidad. Desaparece el anonimato.

Y mientras tanto, las élites —decididas a ascender a la divinidad— se refugian en búnkeres fortificados alimentados por la misma infraestructura de IA que construyeron sobre las ruinas del mundo humano.

A medida que la jaula digital se cierra sobre la sociedad, cualquiera que indague en temas prohibidos, cuestione las narrativas oficiales o investigue la maquinaria que se está construyendo entre bastidores debe comprender una cosa: te están vigilando, rastreando y perfilando. Proteger tu privacidad ya no es opcional.

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Thepeople'svoice - 14 de Mayo de 2026


¡Estos viles reptilianos han controlado y esclavizado a la humanidad durante milenios! (Robert Monroe)

  

El estadounidense Robert Allen Monroe  se hizo famoso como autor de una serie de libros sobre su extraña experiencia extra corporal, durante la cual conoció criaturas reptiles.

En 1958, el ingeniero de radiodifusión estadounidense Robert Monroe, de 43 años, experimentó una serie de eventos extraños. Al principio comenzó a sentir una fuerte vibración en algún lugar profundo de su pecho. Este sentimiento en algún momento se hizo tan fuerte que se vio obligado a acostarse.

Recostándose en su silla, se encontró flotando fuera de su cuerpo. Vale la pena decir que hasta ese momento era una persona de pensamiento muy racional que creía en los negocios, la ciencia y no creía en la magia ni en la "diablura".

Monroe entró en pánico de inmediato, pensando que estaba muerto, pero un miedo paralizante de repente lo devolvió a la "forma física". Y esto fue solo el comienzo, pronto siguieron episodios similares en los que dejó su cuerpo y flotó ingrávidamente por la habitación.

Preocupado, Monroe visitó a varios médicos y psicólogos, pero todos los profesionales médicos determinaron que estaba perfectamente sano.


Encantado por el diagnóstico positivo, Monroe decidió perfeccionar sus habilidades extra corporales recién adquiridas. Pronto quedó tan absorto que abandonó su cómoda carrera corporativa y dedicó su vida al estudio de la conciencia.

Sincronización hemisférica.

Durante las siguientes tres décadas, Robert Monroe estudió de cerca las experiencias extra corporales. Su objetivo principal era recopilar datos científicos que probaran la existencia de realidades alternativas.

Con la esperanza de hacer más accesibles los "viajes" interdimensionales, desarrolló una tecnología llamada Sincronización hemisférica. Este sistema, también conocido como Hemi-Sync, utiliza patrones de sonido que contienen latidos binaurales (ondas de sonido 3D) para armonizar los hemisferios izquierdo y derecho del cerebro.

Además, a petición suya, algunos neurólogos clínicos independientes realizaron pruebas exhaustivas de voluntarios utilizando esta técnica experimental. Para su sorpresa, los resultados fueron claramente visibles en cada exploración de Electroencefalograma que tomaron.

El trabajo de Monroe fue pionero en el camino hacia estados alterados tangibles. El Instituto Monroe fue fundado en 1974 y continúa hasta el día de hoy. Monroe ha desarrollado una gama de técnicas de estimulación de audio diseñadas para centrar la atención, aliviar el estrés, mejorar el sueño y más.

Portales a otras dimensiones.

El gobierno de los Estados Unidos siguió de cerca los descubrimientos pioneros del investigador y en 1978 Monroe fue contactado por la CIA. Oficiales de alto rango lo invitaron a unirse a un proyecto militar altamente clasificado. Querían usar su práctica de expansión mental para trabajar en el control mental de los soldados durante las operaciones militares. Esto le daría una gran ventaja sobre los enemigos (URSS).

Con la esperanza de ganar aún más autoridad en el estudio de las experiencias extracorporales y otros fenómenos paranormales, Robert Monroe accedió a trabajar con ellos.

Dado que se suponía que los participantes en los experimentos abrían "portales a otras dimensiones" durante las sesiones, los investigadores llamaron acertadamente a este trabajo "Proceso de puerta de enlace". Según los archivos desclasificados, el programa era un "sistema de entrenamiento" diseñado para aumentar la fuerza, la concentración y la coherencia de la amplitud y frecuencia de las ondas cerebrales entre los hemisferios izquierdo y derecho para cambiar la conciencia, moviéndola más allá del ámbito físico, para eventualmente escapar incluso de las limitaciones de tiempo y espacio.

El participante entonces tuvo acceso a los diversos niveles de conocimiento intuitivo que el universo tiene para ofrecer". Los descubrimientos enumerados en el análisis final del comandante Wayne M. McDonnell incluyen información detallada sobre la naturaleza de nuestra realidad. Los investigadores han establecido que vivimos en un universo holográfico, y la vida de vigilia es una matriz electromagnética proyectada. 

La aparición de los reptilianos. 

Para poder ingresar a los "reinos extraterrestres", los participantes, usando audífonos, se sentaron en un cuarto oscuro y aislado, escuchando diferentes tonos de sonido en frecuencias específicas. Los participantes no se contactaron ni se comunicaron entre sí. Después de completar su "viaje astral", los voluntarios le contaron al personal lo que habían experimentado. Según Robert Monroe, los sujetos a menudo se encontraban con entidades inter dimensionales. Los humanoides reptilianos eran los más comunes. Los participantes llamaron a estas criaturas sobrenaturales "caimanes" debido a sus hocicos de cocodrilo con dientes. 

Es curioso que en ese momento Monroe ya estaba bien familiarizado con estas criaturas. Durante sus innumerables expediciones fuera del cuerpo, observó entidades parecidas a lagartijas similares. Monroe y sus asistentes han estado recopilando información sobre estas asombrosas criaturas durante más de treinta y cinco años y esto es lo que encontraron: 

1)Estos viles lagartos han controlado y esclavizado a la humanidad durante milenios. 

2) Existen y operan en la 4ª dimensión y solo son visibles para aquellas personas que pueden ver más allá de nuestro extremadamente limitado espectro de luz visible. 

3) Los reptilianos se alimentan de la energía del miedo y de nuestra fuerza de vida espiritual, que Monroe llamó "loosh". 

4) La energía negativa de baja vibración es esencial para su supervivencia. 

5) Estas criaturas parásitas ven la Tierra como una enorme granja donde recogen el miedo, el odio, la ansiedad, la ira y la depresión de los humanos y se alimentan de ellos. 

6) Su intelecto es igual o superior al humano. 

7) Esta escurridiza raza reptiliana se considera a sí misma la verdadera y suprema gobernante de la humanidad. 

Robert Monroe pasó el resto de sus días estudiando experiencias fuera del cuerpo hasta que falleció en 1995. Sus creencias nunca han cambiado a lo largo de su investigación y, a menudo, ha advertido a otras personas sobre la existencia de siniestros depredadores de energía a nuestro alrededor.

Los experimentos revolucionarios del proyecto Open Gates continuaron a lo largo de la década de 1980 y registraron cientos de "vuelos a otros mundos" exitosos. Documentos separados sobre este proyecto se hicieron públicos en 2003, pero recibieron sorprendentemente poca atención pública. Algunos informantes afirman que, de hecho, este experimento fue clasificado y de una forma u otra continúa así hasta el día de hoy.

Extranotix


14 mayo 2026

EL VERDADERO ORIGEN DE LAS CUATRO GRANDES RAZAS DE LA TIERRA - ¡NOSOTROS SOMOS LOS EXTRATERRESTRES!

 


CADA VEZ SON MÁS LOS CIENTÍFICOS (INCLUIDOS ASTRONAUTAS DE DIFERENTES PAÍSES) QUE SABEN QUE HACE CIENTOS DE MILES DE AÑOS LLEGARON A NUESTRO PLANETA PERO EN DISTINTAS ÉPOCAS, DIVERSAS CIVILIZACIONES MUY AVANZADAS EN TODOS LOS CAMPOS DE LA CIENCIA QUE PROCEDÍAN DE DIFERENTES CONSTELACIONES. HAY NUMEROSAS PRUEBAS ARQUEOLÓGICAS Y LITERARIAS, Y LA MAYORÍA DE ELLAS SE OCULTAN DELIBERADAMENTE A LA HUMANIDAD... ¿POR QUÉ?


Hace ya unos cuantos años, al contactado y mundialmente conocido Eugenio Siragusa (falleció en el año 2006), los Seres del espacio le habían revelado, entre otras muchas cosas, uno de los grandes misterios de la Humanidad: el origen de la especie humana..., el origen de las cuatro grandes razas que hay en la Tierra. 

También los contactados y podríamos decir muy acertadamente "enlaces" entre el Cielo y la Tierra, Daniel Meurois y Anne Givaudan, afirman que, según nuestros hermanos Mayores de las estrellas, el Ser Humano no es originario de la Tierra, y no es el resultado de la evolución de los homínidos como afirmaba Darwin. 

Esto lo sabe, por supuesto, la Jerarquía de la Iglesia Católica de Roma y también las élites mundiales, pero nadie moverá un dedo para cambiar los libros de Historia. ¡Prácticamente, casi todo lo que nos dicen los libros de Historia es falso, empezando por los orígenes del ser humano! 

¡A los "seres" que gobiernan el mundo en la sombra no les interesa que se conozca la verdad de nada, pues de esa forma, cuanto más ignorantes sean los humanos más fácilmente serán manipulados y sometidos!

En los diversos mensajes que recibió E. Siragusa, en los cuales se adjuntaban dibujos de la geografía de la superficie terrestre tal como era hace miles de años, los seres del espacio afirmaban que nuestros antepasados, en efecto, los primeros habitantes de nuestro planeta no aparecieron sobre la Tierra a consecuencia de una evolución progresiva de determinadas especies inferiores animales, sino que las diferentes razas que hay en la Tierra llegaron ya formadas y evolucionadas hace cientos de miles de años, y procedían de diferentes constelaciones. 

Unas, llegaron por razones de causa mayor y debido a la inhabitabilidad o desintegración de sus propios planetas -como el caso del planeta destruido que orbitaba entre Marte y Júpiter- y, otras, arribaron a la Tierra gracias a los Guías del Cosmos que permitieron su establecimiento en nuestro mundo con el fin de mejorar progresivamente el código genético del futuro ser humano -el Hombre actual-  y promover una evolución adecuada al ritmo evolutivo del planeta.

Por consiguiente, el Hombre al no ser originario de la Tierra no ha seguido el proceso evolutivo que aún muchos científicos, aunque cada vez menos, siguen creyendo. Sin embargo, cada vez son más los científicos, sobre todo, los genetistas que ya saben que el ADN humano procede de las estrellas, que el Hombre no nació en este mundo.

La Tierra, el planeta azul, tiene una historia muy particular y compleja que desconoce por completo toda la población terrestre, e incluso, la desconocen muchos pueblos de las estrellas. Nosotros, descendientes de aquellos seres de diversas razas que vinieron del espacio exterior, después de cientos de miles de años  hemos terminado por olvidar nuestro origen extraterrestre. 

Sin embargo, el recuerdo de haber venido del cielo permaneció con nuestros antepasados durante milenios gracias a que ese conocimiento lo transmitieron oralmente de generación en generación como una tradición histórica que recordaba su procedencia y origen.

Las cuatro grandes razas, la blanca, la roja, la amarilla y la negra, llegaron a la Tierra en diferentes épocas de la historia de nuestro mundo y procedían de diferentes lugares del Universo: de Orión, Procyón,  las Pléyades y Alfa Centauro.


Dibujo realizado telepáticamente por Eugenio Siragusa

Las cuatro razas estaban distribuidas así:

En el Norte de  América, Europa y Australia, la raza blanca.

En el sudeste de África, la raza negra.
En el este de Asia, la raza amarilla.
En Sudamérica y en todo el sudoeste de África, la raza roja.

En aquel entonces la Tierra todavía se encontraba en fase de asentamiento, en estado primitivo y poblada por enormes animales. Y, aunque no era un lugar demasiado hospitalario para el ser humano se convirtió en un recurso provisional donde poder sobrevivir en un momento desesperado. 


Dibujo realizado telepáticamente por Eugenio Siragusa

Sin embargo, debido a las difíciles condiciones gravitacionales y a la estructura del geoide aún en fase de asentamiento y, sobre todo, a la elevada presión atmosférica en aquel entonces, provocó que los colonos de las diferentes razas procedentes del espacio exterior fueran, poco a poco, muriendo de hemorragias cerebrales. 

El asentamiento del planeta no fue armónico sino violento en muchos casos, y las erupciones volcánicas, movimientos sísmicos y los elementos atmosféricos perturbaban continuamente la vida y la mente de aquellos seres que luchaban por la supervivencia en un mundo primitivo y hostil.

Los sufrimientos psíquicos y la lucha diaria no solo con los elementos de la naturaleza sino con las enormes y feroces bestias  que poblaban la Tierra era una tarea que les forzaba a utilizar toda su energía física en detrimento de su pensamiento, de su mente.

Pocos sobrevivieron y los que lo hicieron consiguieron adaptarse a las difíciles condiciones atmosféricas, gravitacionales y a los elementos de la Naturaleza.

La raza originaria de Orión era de piel bronceada y ojos oscuros; se caracterizaba por tener una gran estatura y corpulencia.

La raza procedente de Proción (en la constelación del Can Menor) tenía los ojos oscuros y ovalados. El color de su piel era amarillo o verde claro. Era una raza corpulenta y de estatura variada.

La raza originaria de Alfa Centauro era rubia con ojos azules y de gran estatura.

La raza proveniente de las Pléyades era muy corpulenta y de piel rojiza, de ojos oscuros. Su rostro era oval. Y su estatura era muy variada.

Por lo tanto, podemos afirmar, en base a los conocimientos revelados por nuestros Hermanos Mayores de las estrellas al contactado Eugenio Siragusa y a los también contactados Daniel Meurois y Anne Givaudan, que los primeros colonos del espacio exterior que llegaron a la Tierra -y gracias a sus avanzados conocimientos científicos y tecnológicos, ya en aquel entonces- lo hicieron hace cientos de miles de años y procedían de la constelación de Orión, de Procyón, de Alfa Centauro y de las Pléyades y, también del planeta que se desintegró por culpa de la guerra nuclear que desató su población. Ese planeta orbitaba entre Marte y Júpiter. Hoy es un cinturón de asteroides. 

¡Nosotros, los seres humanos somos, los extraterrestres! 

"NOSOTROS SOMOS LOS EXTRATERRESTRES....". (Ex astronauta del Apolo XV, Alfred Worden)

M. Z. 


Algo inexplicable está ocurriendo en los cielos. En diferentes partes del planeta, empezaron a verse rayas negras en el cielo, que parecen grietas en el espacio y no se reflejan en los radares.

 

 
En diferentes partes del planeta, empezaron a verse rayas negras en el cielo, que parecen grietas en el espacio y no se reflejan en los radares.

Últimamente, la red se ha llenado de imágenes que dejan perplejos incluso a los expertos más experimentados en procesos atmosféricos. Testigos de diferentes países captan en un cielo despejado unas franjas negras perfectamente rectas. No se trata de estelas de inversión de los motores ni de nubes. Estos objetos parecen como si, de repente, se hubieran quemado unos píxeles en la bóveda celeste o se hubiera producido una auténtica grieta física. Lo más insólito es la absoluta inmovilidad de estas estructuras.

No se desvanecen con el viento ni cambian de forma durante horas, ignorando cualquier corriente de aire. Cuando los pilotos de aviones civiles intentan informar de su presencia a los servicios de tierra, estos responden que las pantallas están limpias: oficialmente no hay nada en el aire. Se crea una situación en la que el ojo humano ve el esqueleto de la realidad, que los instrumentos se empeñan en ignorar.

Los especialistas en óptica y comunicaciones seguras solo se quedan perplejos. Si suponemos que se trata de la sombra de algún objeto en el espacio cercano, ese cuerpo debería tener unas dimensiones colosales. Pero los astrónomos no detectan ningún satélite ni asteroide nuevo. Existe una hipótesis de trabajo según la cual estas «hilos negros» son el resultado de un fallo técnico en el funcionamiento de la capa protectora del planeta.

En diferentes partes del planeta, empezaron a verse rayas negras en el cielo, que parecen grietas en el espacio y no se reflejan en los radares.

Se sospecha que sobre la Tierra se ha desplegado una red gigantesca que proyecta la imagen del cielo tal y como la conocemos, y que ahora este sistema ha empezado a fallar debido a los bruscos picos de actividad solar. En aquellas zonas donde aparecen tales brechas, las aves pierden instantáneamente la orientación, y las personas se quejan de una debilidad extrema y un zumbido en los oídos que es imposible acallar.

En las zonas donde se ciernen estas franjas negras, los equipos registran un silencio total en las ondas de radio. Todas las frecuencias simplemente «se cortan», como si el objeto funcionara como un potente absorbedor de señales. Los fotógrafos que captaron estas zonas con equipos ópticos profesionales y el máximo zoom observaron un detalle extraño: al ampliar mucho la imagen, se ve que la franja no es humo ni gas, sino un vacío absoluto.

A través de ella ni siquiera se ven las estrellas por la noche, ya que literalmente «se traga» cualquier luz. Quienes se encontraban justo debajo de estas grietas describen un olor penetrante a ozono y a metal quemado, aunque el tiempo en ese momento sigue siendo perfectamente despejado.

En diferentes partes del planeta, empezaron a verse rayas negras en el cielo, que parecen grietas en el espacio y no se reflejan en los radares.

Los servicios oficiales intentan explicar lo que está sucediendo con «sombras poco frecuentes de los satélites» o «cristales de hielo a gran altitud». Pero una sombra no puede permanecer inmóvil durante medio día mientras la Tierra gira. Parece que el escudo protector sobre el planeta se ha desgastado y ha comenzado a dejar al descubierto sus mecanismos internos.

Existe también una versión técnica: estas franjas son una especie de guías por las que se desplazan objetos pesados, ocultos a la vista normal. Solo vemos el rastro que deja su movimiento en la atmósfera. Mientras la vida sigue su curso habitual, justo sobre nuestras cabezas se está reconfigurando la estructura del espacio, y esas cicatrices negras en el cielo son una prueba clara de ello.

En algunos casos, los testigos han observado cómo de esas franjas negras comienzan a desprenderse finas fibras blancas, parecidas a una telaraña. Se disuelven sin llegar a la superficie. El análisis de laboratorio de tales precipitaciones ha demostrado que no se trata de materia orgánica, sino de silicio puro, enrollado en espirales microscópicas.

En diferentes partes del planeta, empezaron a verse rayas negras en el cielo, que parecen grietas en el espacio y no se reflejan en los radares.

El cielo, en sentido literal, «se llena» de polvo técnico. Esto confirma que sobre nosotros se encuentra una compleja estructura de ingeniería. El hecho de que las franjas estén siempre orientadas estrictamente según las líneas del campo magnético indica que el sistema energético del planeta ha entrado en un modo especial y ha comenzado a manifestar sus nodos.

Al intentar dirigir el rayo del telémetro láser hacia la franja negra, el dispositivo da un error, indicando una distancia infinita. El objeto no solo absorbe la luz, sino que curva su trayectoria a su alrededor. Se trata de una tecnología de control espacial cuya magnitud es inconcebible.

Inmediatamente después de que se detecte una franja de este tipo en la región, suele observarse la actividad de aviones sin distintivos que pulverizan aerosoles directamente dentro de la «grieta», tratando de camuflarla lo más rápido posible. Las autoridades temen claramente que la población comprenda que el cielo no es un espacio infinito, sino una cúpula protectora tras la cual se oculta una realidad de otro orden.

Los relojes se comportan de forma impredecible dentro del área de influencia de las franjas. Los mecanismos de cuarzo empiezan a adelantarse o se detienen por completo hasta que el objeto desaparece. Esto indica una potente distorsión de la métrica del tiempo en el epicentro. Mientras discutimos problemas cotidianos, la cúpula que cubre el planeta sigue resquebrajándose por todas partes.

Las franjas negras son cada vez más numerosas y se hacen más anchas. Quizá pronto sea imposible ocultar estas grietas en la «pantalla azul», y la humanidad vea lo que durante siglos ha estado más allá de este decorado. En una de las imágenes, tomada a través de un filtro infrarrojo, se ve claramente que detrás de la franja negra se esconden enormes estructuras geométricas que recuerdan a panales. 


Засекреченная Хроника  -  10 de mayo de 2026


La Unión Europea declara que los ciudadanos que rechacen la identificación digital de Bill Gates serán considerados «incumplidores» y se les prohibirá el acceso a Internet.


La Unión Europea está convirtiendo Internet en un sistema basado en autorizaciones, en el que los ciudadanos de a pie deben ceder su identidad digital para poder participar en la sociedad moderna.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, está impulsando planes que obligarán a todos los usuarios de redes sociales a presentar una identificación digital aprobada por el Gobierno simplemente para iniciar sesión. Lo que se presenta como una medida de protección infantil pronto convertirá la identidad digital verificada en el precio de acceso a la vida en línea —el lugar donde la gente común trabaja, socializa, compra, debate y se organiza—.

Von der Leyen anunció esta semana que la UE está trabajando activamente para implantar una prohibición de las redes sociales para los menores en todo el bloque. «Creo que debemos plantearnos retrasar el acceso a las redes sociales», declaró en Copenhague. «En función de los resultados, podríamos presentar una propuesta legislativa este verano».

Elogió la prohibición de Australia para los menores de 16 años e instó a Europa a seguir su ejemplo: «La infancia y la primera adolescencia son años formativos, y creo que deberíamos dar a nuestros hijos más tiempo para desarrollar su resiliencia en esta etapa vulnerable».

Francia tiene previsto prohibir el acceso a los menores de 15 años a partir de septiembre, y España, Alemania, Irlanda, Dinamarca, Grecia, Austria y los Países Bajos también están impulsando normas similares. El Reino Unido va por el mismo camino.

El verdadero objetivo es: ¡todo el mundo!

Los críticos señalan la evidente falla del argumento de la «seguridad infantil»: las plataformas no pueden verificar la edad sin verificar la identidad de todos los usuarios. Para proteger a los menores, las autoridades obligarán de hecho a los adultos a subir documentos oficiales o a conectarse a través de sistemas de identificación digital vinculados al gobierno antes de poder publicar, comentar, navegar o enviar mensajes.

La UE ya ha desarrollado una aplicación de verificación de edad basada en la controvertida infraestructura del certificado digital de COVID, el mismo sistema que, según muchos, allanaría el camino para un control digital más amplio. Bruselas la está promoviendo de forma agresiva a pesar de los riesgos para la privacidad y los problemas técnicos.

Esto se aplicará a través de la Ley de Servicios Digitales (DSA), que amenaza a las empresas tecnológicas con multas de hasta el 6 % de sus ingresos globales. El resultado es claro: se acaba la participación anónima en la sociedad digital. Si te niegas a presentar tus datos, corres el riesgo de quedarte excluido de las plataformas que ahora determinan el discurso público, las oportunidades económicas y las relaciones sociales.

De la protección al permiso.

Aunque se presenta como un escudo para los niños, la política normaliza un futuro en el que el Estado decide quién puede participar en la sociedad en línea. La «seguridad» se convierte en la justificación para la identificación digital masiva y la vigilancia ampliada.

Varios países, entre ellos Polonia y Estonia, se resisten a la obligatoriedad total por motivos relacionados con el acceso a la información y la soberanía. Sin embargo, la Comisión no da señales de dar marcha atrás.

De aprobarse, esto supondría una de las intervenciones más radicales en la vida cotidiana de la Europa democrática. Para mantenerse informados, participar en debates, dirigir un negocio o, simplemente, relacionarse con otras personas en la era digital, los europeos tendrán que presentar primero su identificación digital a las autoridades.

El mensaje es cada vez más claro: ¡sométete al sistema o quédate al margen de la sociedad!


THEPEOPLESVOICE - 13 de Mayo de 2026


13 mayo 2026

La confesión de un ex funcionario del Pentágono: “Los ovnis son reales, no estamos solos”.

 

Según el contralmirante retirado y ex subsecretario de Comercio de Estados Unidos Timothy Gallaudet, la Tierra se encuentra bajo la vigilancia de una «inteligencia extraterrestre superior». 

Tim Gallaudet habló ante el Congreso junto a otros funcionarios.  

NOVA.news - 14/11/2024 

Los ovnis –objetos voladores no identificados– son reales y los ciudadanos estadounidenses “merecen saber la verdad” sobre este fenómeno. Algunos ex funcionarios militares y del Gobierno de Estados Unidos lo declararon ayer durante una audiencia en la Cámara de Representantes de Estados Unidos. “No debemos hacer la vista gorda, sino enfrentar con valentía esta nueva realidad y aprender de ella”, afirmó el almirante retirado de la Marina estadounidense.   

Tim Gallaudet, quien dijo a los legisladores que había observado personalmente objetos voladores no identificados durante ejercicios navales hace casi una década, diciendo que estaba convencido de que "no estamos solos". La audiencia de ayer, organizada por dos subcomités de la Cámara de Representantes, forma parte de una serie de iniciativas del Congreso para obtener una mayor transparencia sobre los ovnis. Los testigos dijeron que habían observado fenómenos aéreos que tenían características que desafían la explicación física y agregaron que las agencias federales estadounidenses habían tomado medidas para ocultar su conocimiento del asunto. 

Gallaudet dijo ayer que tuvo la primera confirmación de la existencia de ovnis en 2015, cuando trabajaba para la Marina. Por esa época, dijo, recibió un correo electrónico de un oficial del Comando de las Fuerzas de la Flota de EE. UU. con un video de un objeto volador tomado por un avión militar durante los ejercicios. El correo electrónico decía que ya se habían producido varios contactos estrechos entre aviones de la Armada y objetos voladores no identificados con riesgo de colisiones en el aire, y que los ejercicios estaban en peligro de ser cancelados por este motivo, dijo Gallaudet. Según el oficial retirado, el objeto volador que se muestra en el vídeo tenía "características estructurales y de vuelo nunca vistas en ninguno de nuestros aviones". Al día siguiente, dijo, el correo electrónico desapareció sin explicación de sus cuentas y las de otros. Ningún oficial superior habló de lo sucedido ese día, añadió. 

En 2022, el Congreso celebró su primera audiencia en más de 50 años sobre los ovnis, que desde entonces han sido denominados “fenómenos anómalos no identificados” o UAP. Desde entonces, los legisladores y el público han escuchado a funcionarios militares y de inteligencia testificar que han visto personalmente UAP e incluso la recolección de restos biológicos, y que estos fenómenos podrían representar un riesgo para la seguridad nacional. El Pentágono no respondió a la solicitud del Wall Street Journal de comentar sobre el contenido de la audiencia de ayer. En el pasado, el departamento ha dicho que no hay evidencia de que los ovnis sean en realidad naves espaciales extraterrestres. El gobierno federal ha comenzado a publicar información sobre estos aviones y varias ramas del ejército están investigando el fenómeno.

https://twitter.com/BowesChay/status/2050977446258671737 

Gallaudet, que también fue Administrador Interino de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA), afirma que esta inteligencia opera tanto en el aire como en el agua. Se ha unido a un grupo creciente de exmilitares y oficiales de inteligencia estadounidenses que abogan por una mayor divulgación sobre la realidad de los Fenómenos Aéreos No Identificados (UAP).


«La Atlántida existió»: un ex almirante de la Marina de los Estados Unidos ha causado conmoción con sus declaraciones sobre la legendaria isla.

 

El contralmirante retirado de la Marina de los Estados Unidos Tim Gallaudet ha suscitado un animado debate al reafirmar su creencia en la existencia de la Atlántida. El almirante retirado estadounidense sostiene que la Atlántida es real y que podría haber sido ya descubierta.

Este militar y antiguo oceanógrafo insiste en que la legendaria isla no es solo un mito, sino un tema de interés científico respaldado por los relatos de Platón y el análisis de datos geológicos.

En una reciente entrevista con The Free Press, cuando se le preguntó directamente al veterano sobre la veracidad de la Atlántida, respondió afirmativamente. Según los datos con los que trabaja su equipo, la civilización fue víctima de un cataclismo a gran escala hace aproximadamente 12.900 años, lo que coincide con el periodo del Drías tardío —sí, tal y como afirman autores como Graham Hancock—.

«Creemos que hay datos que demuestran de forma convincente que existió y que, de alguna manera, desapareció a raíz de un catastrófico fenómeno geológico ocurrido hacia el final del Drías», explicó Gallaudet al hablar de las investigaciones para localizar la mítica ciudad en el fondo del mar.

En busca de respuestas concretas, el equipo del almirante tiene previsto utilizar tecnología de vanguardia en el fondo del océano. El objetivo es enviar un vehículo teledirigido (ROV) a lugares específicos para filmar posibles estructuras artificiales que puedan explicar la historia de esta civilización desaparecida.

«Si bajamos un vehículo submarino teledirigido equipado con una cámara, tal vez podamos identificar estructuras artificiales que sirvan como prueba», afirmó Gallaudet, allanando el camino para investigaciones científicas rigurosas que arrojarán luz sobre los misterios de las profundidades.

Esta arqueología submarina también puede toparse con algo no tan antiguo. Según los testimonios recopilados por el propio contralmirante retirado, se han registrado en los mares objetos extraños con capacidades transmediales, es decir, aparatos que se desplazan entre el aire y el agua sin dejar rastro ni causar interferencias.

«Si los fenómenos anómalos identificados están controlados por una inteligencia no humana que desea permanecer oculta, el mejor lugar para ello es el océano», concluyó, subrayando que más del 90 % del volumen de los océanos del mundo sigue sin haber sido explorado visualmente.


Mundo de maravillas - 8 de mayo de 2026