Un informe clínico recientemente publicado está causando un gran revuelo en la comunidad científica dedicada a la investigación del Alzheimer tras documentar algo que la medicina moderna nunca había logrado: la recuperación del habla, la memoria, la movilidad y el control de la vejiga en un paciente con Alzheimer avanzado tras una única dosis de setas que contienen psilocibina.
El caso, publicado en la revista Frontiers in Neuroscience, se refería a una mujer japonesa-estadounidense de 80 años con un historial de una década de enfermedad de Alzheimer, incluidos cinco años de profundo deterioro cognitivo y funcional.
En el momento de la intervención, ya apenas se comunicaba verbalmente, se expresaba principalmente con palabras sueltas, padecía incontinencia urinaria crónica, tenía dificultades para caminar y necesitaba la asistencia constante de un cuidador. Entonces se produjo un cambio extraordinario e inesperado.
Una recuperación extraordinaria.
Los investigadores le administraron una dosis única por vía oral de 5 gramos de setas que contenían psilocibina. Aproximadamente 19 horas después, según se informa, el paciente se despertó y comenzó a mantener una conversación autobiográfica espontánea que se prolongó durante varias horas.
Durante los días y semanas siguientes, mostró mejoras en múltiples ámbitos que antes parecían perdidos para siempre:
- Recuperación de la continencia urinaria, incluido el control vesical nocturno
- Mejora significativa en el habla y la conversación espontánea
- Reconocimiento de los familiares
- Recuperación de los recuerdos autobiográficos
- Mejora de la memoria de trabajo y la conciencia social
- Mayor capacidad de respuesta emocional
- Caminar de forma independiente y mayor movilidad
- Capacidad para vestirse sola e iniciar actividades
Quizás lo más sorprendente es que, un mes después, la paciente seguía siendo continente y continuaba funcionando a un nivel significativamente superior al que tenía antes del tratamiento. Según se informó, una sesión posterior con 3 gramos de psilocibina produjo mejoras adicionales en la expresión verbal y la movilidad.
Los autores del estudio concluyeron:
«Este caso documenta una mejora funcional transitoria en múltiples ámbitos en la enfermedad de Alzheimer en fase avanzada tras la administración de psilocibina».
Es importante destacar que los investigadores hicieron hincapié en que los resultados no demuestran que exista una cura ni una reversión de la enfermedad de Alzheimer. En cambio, sugieren que algunas funciones neuronales podrían permanecer latentes e inaccesibles, en lugar de estar completamente destruidas.
Ningún fármaco existente contra el Alzheimer ha producido resultados comparables.
Los fármacos actuales contra el Alzheimer aprobados por la FDA solo han mostrado beneficios modestos.
Los inhibidores de la colinesterasa, como el donepezilo y la rivastigmina, pueden ralentizar temporalmente la progresión de los síntomas en algunos pacientes, mientras que los fármacos antiamiloides más recientes solo han demostrado efectos limitados sobre el deterioro cognitivo y siguen siendo objeto de controversia debido a las preocupaciones sobre su seguridad y a su modesta eficacia.
Ningún medicamento aprobado para el Alzheimer ha demostrado jamás la recuperación del habla, el control de la vejiga, la memoria autobiográfica y la autonomía funcional en un paciente con demencia avanzada.
Las mejoras documentadas en este caso son, por lo tanto, muy inusuales y no tienen precedentes en la literatura médica.
¿Por qué podría funcionar la psilocibina?
Los científicos creen que los efectos de la psilocibina pueden deberse a su conversión en psilocina, que activa los receptores de serotonina 5-HT2A en todo el cerebro.
Las investigaciones preclínicas sugieren que la activación de estos receptores puede:
- Aumentar la neuroplasticidad
- Favorecer el crecimiento de las espinas dendríticas y las conexiones sinápticas
- Mejorar la comunicación entre las redes cerebrales
- Reorganizar temporalmente los circuitos neuronales a gran escala
Los estudios de imagen cerebral han demostrado que la psilocibina puede alterar los patrones rígidos de actividad cerebral y aumentar la conectividad entre regiones que, normalmente, se comunican de forma menos extensa.
Los autores del informe de caso especulan que estos efectos podrían haber desbloqueado temporalmente funciones cerebrales residuales que seguían presentes, pero a las que no se podía acceder a pesar de los años de neurodegeneración.
THEPEOPLE'SVOICE - 13 de julio de 2026