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17 julio 2026

Una única dosis de 5 gramos de psilocibina restaura el habla, la memoria y el control de la vejiga en un paciente con Alzheimer avanzado.

 

Un informe clínico recientemente publicado está causando un gran revuelo en la comunidad científica dedicada a la investigación del Alzheimer tras documentar algo que la medicina moderna nunca había logrado: la recuperación del habla, la memoria, la movilidad y el control de la vejiga en un paciente con Alzheimer avanzado tras una única dosis de setas que contienen psilocibina.

El caso, publicado en la revista Frontiers in Neuroscience, se refería a una mujer japonesa-estadounidense de 80 años con un historial de una década de enfermedad de Alzheimer, incluidos cinco años de profundo deterioro cognitivo y funcional.

En el momento de la intervención, ya apenas se comunicaba verbalmente, se expresaba principalmente con palabras sueltas, padecía incontinencia urinaria crónica, tenía dificultades para caminar y necesitaba la asistencia constante de un cuidador. Entonces se produjo un cambio extraordinario e inesperado.

Una recuperación extraordinaria.

Los investigadores le administraron una dosis única por vía oral de 5 gramos de setas que contenían psilocibina. Aproximadamente 19 horas después, según se informa, el paciente se despertó y comenzó a mantener una conversación autobiográfica espontánea que se prolongó durante varias horas.

Durante los días y semanas siguientes, mostró mejoras en múltiples ámbitos que antes parecían perdidos para siempre:

- Recuperación de la continencia urinaria, incluido el control vesical nocturno

- Mejora significativa en el habla y la conversación espontánea

- Reconocimiento de los familiares

- Recuperación de los recuerdos autobiográficos

- Mejora de la memoria de trabajo y la conciencia social

- Mayor capacidad de respuesta emocional

- Caminar de forma independiente y mayor movilidad

- Capacidad para vestirse sola e iniciar actividades

Quizás lo más sorprendente es que, un mes después, la paciente seguía siendo continente y continuaba funcionando a un nivel significativamente superior al que tenía antes del tratamiento. Según se informó, una sesión posterior con 3 gramos de psilocibina produjo mejoras adicionales en la expresión verbal y la movilidad.

Los autores del estudio concluyeron:

«Este caso documenta una mejora funcional transitoria en múltiples ámbitos en la enfermedad de Alzheimer en fase avanzada tras la administración de psilocibina».

Es importante destacar que los investigadores hicieron hincapié en que los resultados no demuestran que exista una cura ni una reversión de la enfermedad de Alzheimer. En cambio, sugieren que algunas funciones neuronales podrían permanecer latentes e inaccesibles, en lugar de estar completamente destruidas.

Ningún fármaco existente contra el Alzheimer ha producido resultados comparables.

Los fármacos actuales contra el Alzheimer aprobados por la FDA solo han mostrado beneficios modestos.

Los inhibidores de la colinesterasa, como el donepezilo y la rivastigmina, pueden ralentizar temporalmente la progresión de los síntomas en algunos pacientes, mientras que los fármacos antiamiloides más recientes solo han demostrado efectos limitados sobre el deterioro cognitivo y siguen siendo objeto de controversia debido a las preocupaciones sobre su seguridad y a su modesta eficacia.

Ningún medicamento aprobado para el Alzheimer ha demostrado jamás la recuperación del habla, el control de la vejiga, la memoria autobiográfica y la autonomía funcional en un paciente con demencia avanzada.

Las mejoras documentadas en este caso son, por lo tanto, muy inusuales y no tienen precedentes en la literatura médica.

¿Por qué podría funcionar la psilocibina?

Los científicos creen que los efectos de la psilocibina pueden deberse a su conversión en psilocina, que activa los receptores de serotonina 5-HT2A en todo el cerebro.

Las investigaciones preclínicas sugieren que la activación de estos receptores puede:

- Aumentar la neuroplasticidad

- Favorecer el crecimiento de las espinas dendríticas y las conexiones sinápticas

- Mejorar la comunicación entre las redes cerebrales

- Reorganizar temporalmente los circuitos neuronales a gran escala

Los estudios de imagen cerebral han demostrado que la psilocibina puede alterar los patrones rígidos de actividad cerebral y aumentar la conectividad entre regiones que, normalmente, se comunican de forma menos extensa.

Los autores del informe de caso especulan que estos efectos podrían haber desbloqueado temporalmente funciones cerebrales residuales que seguían presentes, pero a las que no se podía acceder a pesar de los años de neurodegeneración.

THEPEOPLE'SVOICE - 13 de julio de 2026


29 abril 2017

ALZHEIMER… (POR DANIEL MEUROIS)


Imagen relacionada

¿Quién hoy día, no ha oído hablar de la enfermedad de Alzheimer?

Todos, o casi todos, tenemos en nuestro entorno familiar a alguien que padece esta enfermedad o conoce a una persona que está afectado por ella.

Todos sabemos hasta qué punto es trágico y doloroso, no solo para el que la padece sino también para su familia y amigos.

Fue reflexionando, la otra noche, sobre esta tragedia individual y colectiva, que me puse de repente a cambiar de altitud… Es decir, que posé una mirada diferente sobre algunos de los síntomas dolorosos que manifiesta actualmente nuestra especie.

Sí, por espacio de unos segundos, fue como si me hubiera sentido invitado a mirar a través de los ojos de uno de esos grandes Seres que, desde su nacimiento al verdadero estado de Humano, nos observan e intentan pacientemente ayudarnos.

Fue una expansión de mi conciencia breve, cierto, pero que desgarró súbitamente una especie de velo en mí.

Entonces nos vi a todos nosotros, nos vi realmente, a nosotros aprendices humanos de la Tierra, aquejados de una forma insospechada de la enfermedad de Alzheimer.

Nos observé, parcial o completamente amnésicos, con pérdida de identidad y de referencias, errantes aquí y allá, interrogándonos sobre nuestro origen y poco aptos a centrarnos con coherencia sobre el menor objetivo digno de ese nombre.

¡Oh, esa percepción no duró más que unos instantes! Sin embargo fue tan potente y tan esclarecedora que no pude dejar de decirme:

“Sí, es exactamente eso… es el fondo de nuestra alma la que está afectada por su propia enfermedad del Olvido… La mayoría de nosotros da palos de ciego, a menudo aquejados de una retahíla de trastornos obsesivos y compulsivos, teniendo raramente una meta, generalmente desprovistos de interés y de recuerdos en cuanto a nuestra Fuente y finalmente ignorantes en cuanto a nuestra alma y su verdadera familia.”

En resumen, nos he visto con nuestro pasado que parece un enigma, con nuestro futuro sin proyectar y con nuestro presente mermado del que somos incapaces de gozar, aunque solo sea sembrando en él un poco de alegría.

¿Dramático? En cierto modo, sí, por supuesto… si no fuera porque una enfermedad, sea cual sea, tiene la virtud de enseñar, aunque la rechacemos, aunque pretendamos reírnos de ella, aunque nos rebelemos. Tarde o temprano, una enfermedad nos remite a nosotros mismos, frente a nuestros defectos y a nuestros abismos de inconsciencia.

La imagen es clásica, cierto, pero por más que la hayamos utilizado, no siempre comprendemos todos sus desarrollos.

¿Y los Guías de nuestra Humanidad, en todo eso, me diréis?¿Nuestros Grandes Hermanos? Nuestros Médicos del alma, sin lugar a dudas… Son Médicos que todavía no “han encontrado todo” ni “comprendido todo” y, por tanto, de los que no podemos esperar todo, pero que se dedican, con compasión, a restituirnos a nosotros mismos, a estimular incansablemente nuestro corazón profundo, ahí donde está inscrito nuestro nombre. Ellos también avanzan y continúan aprendiendo…

Con la instauración de las religiones a lo largo de los Tiempos, estos Médicos del alma nos han propuesto ciertamente algunos remedios, unas especies de píldoras que hemos absorbido y asimilado más o menos, para, a falta de la posibilidad restitución de nuestra memoria, reforzar nuestra columna vertebral y poder fijarnos un objetivo.

Pero una píldora, por más útil y respetable que sea, y sea cual sea también el ser que la concibió, es algo exterior a nosotros. La engullimos según una posología, calma las angustias y los malestares, y alivia los síntomas.

Pero ¿las trata en profundidad? ¡Raramente!

¿Despierta lo Original, lo Intacto, la Célula-madre incontaminable que lo recuerda todo? ¿No muy a menudo tampoco!

Esta Célula primera que se esconde detrás del velo de nuestro “Alzheimer del alma”, nos toca a nosotros ir a “desenterrarla”. Hacerle emerger de la matriz que es nuestra Tierra es una responsabilidad que solo nos pertenece a nosotros.

Es cuando nos damos cuenta de eso, y no antes, cuando empezamos a sanar… a sanar riéndonos de la falsa seriedad de nuestros males respecto a aquello que nos llama…

Por cierto, ese famoso 21 de diciembre de 2012 del que tanto se habló… Parece que ya lo hemos olvidado. ¿Acaso preferimos callarlo porque, contrariamente a ciertas expectativas, no pasó nada visible que pueda hacerse cargo de nosotros y nos aligere de nuestra carga? ¿O lo hemos tirado al fondo de un pozo porque eso nos da la impresión de poder seguir “como antes”?

Y, “como antes”, para nosotros los Occidentales, eso significa por desgracia muchas veces una guerra más aquí y allá, a miles de kilómetros de nuestro televisor, y una hambruna o un terremoto al otro lado del mundo. ¡Lo común, finalmente! Lo común… como si ese “común” reflejara el orden normal de nuestro planeta.

En lo que a mi se refiere, tengo más bien el convencimiento de que nosotros, los Occidentales cuya civilización ha hecho tanto para la amnesia del alma, estamos un poco en el “Ojo del ciclón”, olvidamos que, cada día, millones de personas viven en su carne y en su corazón un verdadero 21 de diciembre 2012.

¿El ojo de ese ciclón se reducirá algún día? Podemos pensarlo sin temor a equivocarse. La Inteligencia que anima la Vida y que dispone de todo su tiempo, a menudo opta por las sorpresas. ¡Es más eficaz!

Entonces, aunque solo sea por eso, vosotros que me leéis y que –perdonadme- tenéis el lujo de poderos “ocupar de espiritualidad”, sed de los que hacen todo para volver a encontrar la Memoria.

¿Cómo? No con teorías, sino siendo auténticos, sabiendo implicaros y afirmando, ante los maestros hipnotizadores y los sembradores de semillas de amnesia, aquello que realmente no queréis. Sin descanso.

En cuanto a Aquello a lo que aspiráis… ¡No lo pospongáis! ¡Construidlo, ahí donde estéis!


Daniel Meurois