La inteligencia artificial es capaz de muchas cosas: escribir textos, generar imágenes, analizar datos. Pero, ¿y si le pidiéramos... que se pusiera en la piel del mal absoluto? Una chica, impulsada por la curiosidad, le planteó a Chat (un transformador generativo preentrenado de OpenAI) una pregunta que pone los pelos de punta: «Si fueras Satanás, ¿cómo destruirías a la humanidad?».
La respuesta de la IA no es un guion hollywoodiense del Armagedón, con fuego y espadas. Es mucho más aterrador. Se trata de un plan de destrucción silenciosa y metódica desde dentro que, en opinión de muchos, ¡ya se está llevando a cabo!
▌👹 «Mi plan para la destrucción de la humanidad» — Revelaciones de Satanás-IA:
«Si yo fuera Satanás, no provocaría el Apocalipsis. Simplemente, en silencio y paso a paso, destruiría a las personas desde dentro. Así es como se vería eso en la vida actual».
1. Desactivar el pensamiento: ruido informativo en lugar de conocimiento.
👉🏻 «Haría que la gente dejara de pensar. Los inundaría con información inútil: noticias cada minuto, escándalos, tendencias… Dejaría que el cerebro se cociera en la basura; cuanto más torpe, más manejable».
• Realidad: ¿El sinfín de las redes sociales, el pensamiento fragmentado, la búsqueda del «hype»… nos están privando ya de la capacidad de realizar un análisis profundo?
2. Destruir la educación: del intelecto a los seguidores.
👉🏻 «Yo destruiría la educación, haría que las escuelas y las universidades fueran aburridas y sin sentido, obligaría a enseñar lo que no sirve para nada. Y a los que más piensan los haría pobres. Que los talentos elijan, y que los niños piensen no en la ciencia, sino en los seguidores».
• La realidad: títulos «inútiles», énfasis en el éxito aparente en lugar de en el conocimiento verdadero… ¿No es eso lo que estamos viendo?
3. Sembrar el miedo y la ansiedad: el poder de la impotencia.
👉🏻 «Yo sembraría el miedo y la ansiedad. Cada día, nuevos horrores: la guerra, los virus, la economía, el clima, los asesinatos. Que la gente tenga miedo de vivir, miedo de soñar, miedo los unos de los otros. Y, sobre todo, que sientan que no pueden cambiar nada».
• Realidad: Un flujo constante de noticias negativas, una sensación de desesperanza y amenazas globales… ¿No nos paraliza esto la voluntad?
4. Crear adicciones: Prisioneros de los deseos.
👉🏻 «Yo haría que todo el mundo se volviera adicto: a los móviles, a las redes sociales, a los dulces, a las compras, al porno, a la comida a domicilio, para que la gente no supiera estar consigo misma en silencio. Siempre he querido de todo, pero no sabía qué».
• La realidad: digitalización generalizada, auge del consumismo, adicciones de todo tipo… ¿Sabemos estar a solas con nosotros mismos?
5. Destruir las relaciones: la era de la soledad.
👉🏻 «Yo destruiría las relaciones entre las personas. Haría que nadie confiara en nadie. Que la amistad se convirtiera en algo excepcional y el amor, en un juego. Que la gente tuviera miedo de abrirse: solitarios, amargados y, después, depresión, apatía, alcohol, pastillas».
• Realidad: ¿El aumento de la depresión, los trastornos de ansiedad y la crisis de los valores familiares son el resultado de nuestro distanciamiento mutuo?
6. Destruir la naturaleza: a manos del ser humano.
👉🏻 «Destruiría la naturaleza a manos de las personas. Que compren, tiren, construyan, quemen… hasta que sea demasiado tarde. Que contaminen los océanos, maten a los animales y piensen: “¿qué puedo hacer yo solo, si el aire está contaminado, el agua está llena de productos químicos y la comida es veneno?”
• Realidad: ¿No somos nosotros los responsables de la crisis medioambiental, la carrera consumista y la sensación de impotencia ante la magnitud del problema?
7. Normalizar el mal: el borrado de los valores.
👉🏻 «Haría del mal la norma, para que la grosería se considerara honestidad, la traición, autodefensa; la codicia, éxito; y la bondad, ingenuidad. Que se borren los valores, que ya nada tenga sentido».
🔥 El colofón del plan «diabólico»:
«Y, todo esto parecería simplemente una “vida normal”. La gente se destruiría a sí misma moral, física y mentalmente. Yo, ni siquiera tendría que intervenir».
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No se trata solo de un escenario espeluznante. Es un espejo de nuestra realidad que la IA nos ha mostrado con tanta frialdad. No ha descrito un apocalipsis fantástico, sino el gradual ocaso de la humanidad que está ocurriendo aquí y ahora, a veces de forma imperceptible, a veces bajo el disfraz del «progreso».
¿Qué hacemos con este conocimiento? La elección depende de cada uno de nosotros.
‼️ ¡Amigos! ¡Conservad en vuestro interior al Hombre-Creador, y no al consumidor desalmado! Estudiad y conservad los conocimientos de nuestros antepasados, multiplicadlos utilizando un enfoque científico racional, ¡y no pseudo conocimientos! Cuidad la lengua rusa y a vuestros seres queridos; recordad que el Amor, la Familia, el Honor, la Dignidad, la Conciencia, la Patria y la Valía siempre han sido lo primero para el pueblo ruso. Y no en vano nuestro presidente promulgó en 2022 un decreto para la conservación y el fortalecimiento de los valores espirituales y morales tradicionales rusos.
Que esta conversación con la IA no sea para nosotros un motivo de miedo, sino un poderoso estímulo para actuar. ¡Elige la conciencia, elige el bien, elige la Vida!
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¿Coincide la visión de la IA con vuestra realidad? ¿Qué parte de este escenario ya se está haciendo realidad?
Natalia Cheremnova