Los Bancos más grandes de Estado Unidos están instando a los Gobiernos a que adopten medidas drásticas para reducir urgentemente la población mundial, con vistas a prepararse para un futuro en el que cientos de millones de personas quedarán obsoletas a medida que la inteligencia artificial vaya sustituyendo rápidamente a los seres humanos en el mercado laboral.
Según un nuevo informe de Bloomberg, las principales instituciones financieras están implantando de forma agresiva sistemas de inteligencia artificial, al tiempo que reducen la contratación, automatizan las tareas rutinarias y reestructuran su plantilla en torno a una tecnología que, según admiten los ejecutivos, hará que los seres humanos sean «inútiles» y «obsoletos».
Las advertencias provienen ahora directamente de las altas esferas. El director ejecutivo de JPMorgan Chase, Jamie Dimon, reconoció recientemente que la inteligencia artificial «eliminará puestos de trabajo», mientras que la directora ejecutiva de Citigroup, Jane Fraser, sugirió que, en el nuevo mundo feliz, los seres humanos «ya no serán necesarios».
El presidente de Goldman Sachs, John Waldron, describió gran parte del sector bancario como una «cadena de montaje humana» que, cada vez más, puede ser sustituida por máquinas.
Quizás los comentarios más reveladores vinieron del director ejecutivo de Standard Chartered, Bill Winters, quien admitió abiertamente que los Bancos están sustituyendo a los trabajadores por inversiones en tecnología.
«No se trata de recortar gastos; se trata de sustituir, en algunos casos, el capital humano de menor valor por el capital financiero y el capital de inversión que estamos aportando», afirmó Winters, aunque más tarde intentó matizar sus declaraciones.
Para los críticos, estos comentarios ofrecen una visión poco habitual de cómo algunas de las instituciones financieras más poderosas del mundo ven el futuro del trabajo humano.
Los más perjudicados podrían ser los jóvenes trabajadores que intentan incorporarse al sector.
Según Debasish Patnaik, de la división QuantumBlack de McKinsey, algunos Bancos han reducido las convocatorias de contratación de analistas junior hasta en dos tercios.
Al mismo tiempo, los Bancos están destinando recursos a la contratación de especialistas en inteligencia artificial e invirtiendo miles de millones en tecnología de automatización.
El resultado es que muchos puestos tradicionales de nivel inicial, que antes servían de trampolín hacia la clase media, están desapareciendo rápidamente.
Durante décadas, los programas de contratación de titulados universitarios proporcionaron a los jóvenes profesionales una vía para desarrollar sus carreras en el sector financiero. Ahora, esas oportunidades están siendo sustituidas por software capaz de realizar muchas de las mismas funciones a una fracción del coste.
Este cambio ya está transformando el propio proceso de selección. Los estudiantes que solicitan empleo se ven sometidos, cada vez más, a un proceso de selección mediante inteligencia artificial en lugar de por parte de reclutadores humanos.
Los candidatos dedican horas a adaptar sus solicitudes para satisfacer los algoritmos, optimizar sus currículos para los sistemas automatizados e intentar desenvolverse en procesos de selección que están cada vez más impulsados por máquinas.
En muchos casos, la IA determina si un candidato pasa a la siguiente fase mucho antes de que un ser humano revise siquiera su expediente.
Mientras tanto, la tecnología sigue extendiéndose por todo el sector financiero.
Los Bancos están implantando la IA en los departamentos de atención al cliente, las revisiones de cumplimiento normativo, la supervisión de transacciones, los servicios de gestión patrimonial y las operaciones de supervisión de operaciones bursátiles.
Citigroup ha comenzado a introducir asesores financieros basados en IA, mientras que Barclays ha utilizado herramientas de IA generativa para analizar y resumir millones de interacciones con los clientes.
Aunque los directivos siguen haciendo hincapié en el aumento de la productividad y la eficiencia operativa, los analistas advierten de que las repercusiones a largo plazo para el empleo podrían ser profundas.
Durante años, la automatización supuso una amenaza principalmente para los trabajadores de fábrica y los empleos manuales. Ahora, esa misma revolución tecnológica se está extendiendo a las profesiones administrativas, que antes se consideraban seguras.
El sector financiero podría ser simplemente la primera ficha de dominó en caer.
Mientras Wall Street se apresura a automatizarlo todo, desde las decisiones de contratación hasta la atención al cliente, un número cada vez mayor de observadores se pregunta si la inteligencia artificial se está desarrollando para ayudar a los trabajadores o para sustituirlos por completo.
Para los críticos de la agenda globalista, la respuesta es cada vez más clara.
Las instituciones financieras más poderosas del mundo parecen estar preparándose para un futuro en el que se necesitarán cada vez menos personas para mantener la economía en marcha.
Y, según algunos de sus propios directivos, ese futuro podría llegar antes de lo que la mayoría de la gente cree.
thepeople'svoice - 22 de junio de 2026