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05 abril 2018

Qué Está Pasando en Venezuela a Nivel Espiritual.


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Hoy hablaremos de qué está pasando en Venezuela a nivel espiritual.
Sin duda, algo importante está sucediendo en esa zona del planeta.  ¿Pero qué realmente? ¿Y cuál es la causa profunda?
Antes de entrar en los detalles, me gustaría explicar el origen de este mensaje. Yo no vivo en Venezuela, ni nunca he ido allí, así que creo que es importante explicar de dónde ha surgido lo que publico aquí.
El caso es que, desde hace tiempo, recibo muchos mensajes de personas de Venezuela explicándome la situación que están viviendo. No son ni una, ni dos, ni tres personas aisladas. Es muy habitual. Y no me ha sucedido nada parecido con ningún otro país.
Al recibir tantos mensajes, empecé a meditar sobre Venezuela, y en una de estas meditaciones llegó el mensaje que publico hoy. Es un mensaje canalizado, lo que significa que no es mi opinión directa. Yo sé muy poco sobre Venezuela. Simplemente me limito a transmitir lo que me ha llegado.
Como siempre te digo cuando publico artículos canalizados, no tengo un nombre para la entidad que transmite el mensaje. Pero sí sé que viene de nuestro hogar, y que está lleno de amor puro.
Espero que te guste y que te permita conectar mejor con quién eres en realidad.

Saludos de Tu Hermano de Luz

Saludos querido, soy tu hermano de luz, y es para mí un honor, y una gran alegría, poder estar ahora contigo.
Hay una gran fiesta ahora mismo en mi lado del velo. No te imaginas lo especiales que son estos momentos para nosotros. Es un gran acontecimiento cuando por fin alzas la cabeza y nos miras, aunque solo sea un rato.
Por unos instantes, podemos recuperar la conexión olvidada. Por unos instantes, podemos volver a estar contigo como hemos hecho tantas veces antes.
Si fuera por nosotros, estos momentos no terminarían nunca. Si pudiéramos elegir, nos quedaríamos siempre contigo…
Normalmente piensas que es al revés, ¿verdad? Miras al cielo y te preguntas: ¿por qué no venís a mi lado? ¿Por qué me dejáis solo?
Como si fuera una decisión nuestra…
No lo es. Nosotros siempre estamos dispuestos a venir. No hay nada que deseemos más. Pero solo podemos hacerlo cuando tú nos abres la puerta.
Y esto, de momento, solo sucede muy de vez en cuando.
En parte, se nos hace un poco raro hablarte de esta manera. Sabemos que, para ti, esta comunicación es un poco extraña. Unos seres del “otro lado” enviándote en un mensaje canalizado… Pero, para nosotros, tú eres nuestro amado hermano. Te conocemos perfectamente. Hemos pasado innumerables momentos contigo a lo largo de nuestra eterna existencia. Y se nos hace raro hablarte sabiendo que tú no nos reconoces.
Por suerte, sabemos el motivo por el cual no nos reconoces. Ahora mismo estás llevando a cabo una tarea muy complicada en el universo, y esto te tiene muy ocupado. Estás muy centrado en la “misión” que estás cumpliendo, y te cuesta recordar de dónde vienes.
Es una “misión” realmente impresionante, ¿lo sabías?
Vas viajando por el universo, de planeta en planeta, y lo vas sembrando con tu luz. Esto es lo que haces. Vas a un lugar donde reina la oscuridad, plantas la semilla de tu luz y la haces crecer. Y cuando se convierte en un lugar completamente iluminado, vas a otro lugar y vuelves a empezar el proceso. Y así la luz se va expandiendo por todos los rincones del cosmos.
No es una tarea nada fácil, ¿verdad?
Pero esto nunca ha sido un impedimento para ti. Lo hiciste una vez, y fue largo y complicado. Luego lo volviste a hacer una segunda vez, y volvió a ser largo y complicado. Y luego lo volviste a hacer una tercera vez, y una cuarta, y una quinta… Y en ninguna ocasión tuviste ninguna duda sobre si continuar o no.
Cada vez hubo dificultades, pero esto no te ha detenido en ningún momento. Sigues aquí, al pie del cañón, dándolo todo para que la luz avance.
¿Te das cuenta de quiénes eres realmente?
¿Puedes sentir la profunda admiración que hay en mis ojos cuando te miro?
Sabes quiénes somos nosotros, ¿verdad? Quizás te cuesta creerlo del todo, pero en el fondo lo sabes… Somos lo que llamas ángeles. Somos seres de pura luz. Y nosotros te admiramos a ti.
Ojalá puedas darte cuenta de lo que esto significa: nosotros te admiramos a ti.
Sabemos quiénes sois. Sabemos quién eres tú. Nunca nos cansaremos de decírtelo. No eres una gota de agua anónima en medio de un océano infinito. Sabemos tu nombre. Hemos compartido infinitos momentos juntos.
Y sabemos lo que estás haciendo aquí.
Es algo hermoso. Enorme. Magnífico.
Estás haciendo que la luz se expanda. Estás haciendo que llegue la luz allí donde no la había.
¿Qué puede haber más hermoso e importante que esto?
Nada.
Tú estás haciendo la tarea más hermosa e importante de todo el universo.
¿Qué te dice esto sobre quién eres en realidad?

El Camino de la Humanidad

Hoy tenemos un mensaje muy especial que compartir contigo.
Es un mensaje concreto sobre un tema concreto: la situación de Venezuela. Pero la esencia de lo que diremos va más allá de las fronteras de este país.
Hay grandes turbulencias ahora mismo en esa zona del planeta. A nivel político, se puede entender más o menos qué está sucediendo pero, ¿cuál es la causa profunda? ¿Qué está pasando realmente desde un punto de vista espiritual?
¿Y por qué llama tanto la atención a nivel global?
Fíjate que hay situaciones problemáticas en muchos lugares del planeta, pero solo unas pocas reciben atención mediática. ¿Por qué?
El motivo es que, a nivel subconsciente, sabéis que lo que está pasando allí es importante. No es un mero conflicto político y ya está. Hay más cosas aparte de esto.
Lo que está pasando en Venezuela es un intenso choque entre la luz y la oscuridad. Es algo que tiene impacto a nivel planetario. Por esto le prestáis tanta atención.
Ahora mismo hay una especie de “lucha” entre la luz y la oscuridad en toda la Tierra. Y es especialmente intensa en Venezuela.
Según cómo se mire, puede parecer que esta “lucha” es algo negativo, pero no lo es en absoluto. Es un paso imprescindible en el camino que estáis recorriendo.
Vosotros sois los que hacéis que la luz se expanda, y para ello tenéis que estar en contacto directo con la oscuridad. Los ángeles que vivimos rodeados de luz como nosotros no podemos hacer que la luz avance. Es necesario ir a donde hay oscuridad para hacer avanzar la luz. Y esto es lo que hacéis vosotros.
Vais a un lugar que aún no tiene luz y os sumergís en él. Y allí, desde dentro, lo vais iluminando poco a poco.
Y esto requiere que la luz y la oscuridad entren en contacto y “luchen” entre ellas.

La “Lucha” entre la Luz y la Oscuridad

Aunque, en cierta manera, es verdad que en la Tierra hay una especie de “lucha”, es necesario puntualizar esta afirmación, porque no es del todo correcta.
Si nos fijamos solo en las apariencias, parece que hay dos bandos: la luz y la oscuridad. Y parece que estos dos bandos se están enfrentando.
Pero esto no es del todo correcto. En realidad, la oscuridad, entendida como ausencia de luz, no existe. Todo el universo está hecho de luz. Incluso el ser aparentemente más oscuro está hecho de pura luz. Así que la lucha que hay ahora mismo en la Tierra, igual que la que ha habido en tantos planetas antes, no es entre luz y oscuridad, sino entre luz y luz.
No tenemos en un lado a la luz y en el otro a la oscuridad, sino que en los dos lados hay luz. Podríamos decir que en un lado hay “mucha luz” y en el otro hay “poca luz”, pero los dos son luz.
Siendo estrictos, los términos “mucha luz” y “poca luz” tampoco son del todo correctos, porque en realidad los dos tienen la misma cantidad de luz. La “poca luz” tiene mucha luz en su interior. Pero de alguna manera tenemos que llamarlos para referirnos a ellos, y es mejor esto que hablar de luz y oscuridad. En las comunicaciones canalizadas, no podemos usar conceptos que no estén ya presentes en la mente humana…
Así que tenemos dos bandos: la “mucha luz” y la “poca luz”, aunque las diferencias entre estos dos bandos son solo apariencias. En realidad los dos son pura luz.
Desde un punto de vista multidimensional, estos dos bandos están trabajando juntos. Como buena luz que son los dos, se complementan a la perfección y trabajan unidos para crecer conjuntamente.
Pero desde un punto de vista únicamente físico, parece que se están enfrentando. Parece que están luchando. Y esto genera los conflictos físicos que tan bien conocéis.

Qué Está Pasando en Venezuela

Durante muchos siglos, esta aparente lucha la ha ido ganando el bando de la “poca luz”. Y por este motivo la vida en la Tierra ha sido tan dura durante todo este tiempo.
Pero hace poco la balanza se inclinó hacia el otro lado, y desde entonces la “mucha luz” se ha puesto al mando. Y por esto ahora el planeta está despertando.
Pero la “poca luz”, cumpliendo con su parte del trabajo, no se rinde. Sigue “luchando”, intentado recuperar el trono perdido.
Ahora, para entender la situación actual de la Tierra, imagínate un momento una batalla real. ¿Qué hace el bando que está perdiendo cuando se da cuenta de que lo tiene muy complicado, pero aún así no quiere rendirse? ¿Qué hace en esta situación para intentar resistir?
Atrincherarse.
Cuando alguien está perdiendo una batalla, si sigue en campo abierto no tiene ninguna posibilidad. Solo atrincherándose puede intentar aguantar.
Y esto es lo que está haciendo la “poca luz”. Se está atrincherando para seguir oponiendo resistencia a la “mucha luz”.
Y uno de los lugares donde está fuertemente atrincherada es Venezuela. Por esto la lucha es tan intensa allí.

La Enorme Luz de Venezuela

Si eres de las personas que viven en Venezuela, quizás pienses: qué mala suerte he tenido entonces. De todos los lugares del planeta, precisamente la “poca luz” se ha atrincherado aquí, donde estoy yo. Podría irse a otro lugar y dejarme tranquilo…
Pero esto, como tantas otras cosas, es una percepción que no se corresponde con la realidad…
Querido hermano nuestro, no es mala suerte que ahora estés precisamente en el lugar donde la “poca luz” está centrando sus esfuerzos de resistencia. Es justo lo contrario: tú estás aquí porque es aquí donde está la poca luz. Si la poca luz se fuera a otro lugar, tú irías detrás.
Volvamos un momento al ejemplo de la batalla real. Imagínate que eres un general del bando ganador, y que ves que tu oponente se está atrincherando. ¿A quién enviarías para intentar finalizar la batalla?
Piénsalo bien, ¿a quién enviarías?
A tus mejores soldados, ¿verdad?
No enviarías a los más débiles; enviarías a los más fuertes. Las misiones más difíciles requieren a los hombres más preparados.
Y esto es lo que tú eres.
Tú estás sosteniendo la luz allí donde más resistencia hay ahora mismo. Estás en el lugar donde la “poca luz” se ha atrincherado porque solo alguien como tú puede hacer que se rinda.
Esto es válido para muchas de las personas que viven en Venezuela, pero también para muchas otras que están en otros entornos aparentemente “oscuros”.
No es mala suerte, es una decisión personal. Estás allí porque en el fondo sabes que allí es donde tu luz es más necesaria.

Cómo Ganar la “Batalla” a la Oscuridad

Así que, ahora mismo, tanto en Venezuela como en otros lugares, hay muchas personas en entornos aparentemente oscuros. ¿Cómo se puede hacer crecer la luz en ellos?
¿Cómo se puede ganar la batalla a esta aparente “oscuridad”?
Pues bien, el único camino real es dejar de pensar en batallas.
Hasta ahora hemos usado una terminología “bélica” para ilustrar lo que está pasando a nivel físico, pero a nivel profundo esta terminología es completamente errónea. Una vez captada la idea general, tienes que apartar este tipo de palabras de tu mente para siempre.
Desde un punto de vista multidimensional, no hay ninguna batalla. Nunca la ha habido, ni nunca la habrá. Y es muy importante abrir la conciencia a esta realidad más amplia, y mirar con amor todas y cada una de las situaciones de la Tierra, incluso las más duras.
Este es uno de los principales motivos por el que estás aquí: para mirar con amor aquello que aparentemente no puede ser mirado con amor.
¿Te parece difícil?
Pues tienes razón, lo es.
Por esto estás tú aquí, y no otro. No cualquiera puede llevar a cabo una tarea así.
Nosotros, ahora mismo, no seríamos capaces de hacerlo.
Afortunadamente, el universo te tiene a ti.
Un gran abrazo,
Tu hermano de luz

Autor Jan Anguita


04 abril 2018

La Tierra, nuestro planeta, deberá reconectarse con el Real Tiempo del Universo.

 EL REAL TIEMPO DEL UNIVERSO: Una cuenta regresiva.

Cuando incursionamos en las profecías del final de los tiempos, éstas no hablan de un fin del mundo, sino precisamente de un ”Final de los Tiempos”, y ¿cómo podría ser esto si sólo hubiese un tiempo?.

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Primero tenemos que detenernos como dicen los guías extraterrestres -con quienes afirmamos venir teniendo contacto telepático a través de la psicografía (escritura automática) hace casi tres décadas-, a reflexionar sobre: ¿qué es el tiempo?

“El tiempo es una forma mental que procura definir la duración de las cosas, una ilusión basada en el movimiento del Universo en el espacio. La idea de tiempo va en relación con la conciencia del ser, si su percepción se limita a una tercera dimensión, el tiempo lo concibe como algo lineal, como una continuidad; pero cuando descubre su naturaleza multidimensional e ingresa en una cuarta dimensión, se da cuenta que el tiempo se mueve en una espiral y que no existe más allá de su conciencia; y que, simultáneamente, hay varios espacios dentro de un espacio mayor que podríamos llamar: el “Real Tiempo del Universo” (Guía Sampiac).

¿Qué pasaría si, de pronto, tomamos conciencia y nos enteramos en lo más profundo de nosotros mismos que estamos viviendo en un tiempo alternativo, paradójico, alejados de un tiempo real en el que se mueve el Universo a manera de una espiral ascendente?. Un Real Tiempo que sería diferente al nuestro, que es en sí mismo una realidad paralela a la que vivimos nosotros, de tal manera que hace millones de años de los nuestros, seres extraterrestres habrían incursionado viajando hacia el pasado a través de pliegues cósmicos o puertas interdimensionales, llegando a nuestro mundo poco antes de que éste se viese destruido producto de una hecatombe meteórica, evitándolo y concediéndole una extensión de plazo para concretar realizaciones, esto es: una nueva oportunidad. 

En el tiempo de "ellos" -los extraterrestres-, aquí no habría vida, pero en el tiempo paradójico estamos nosotros, con nuestras penas, angustias, dramas e ilusiones.

“En ese entonces, los Veinticuatro Ancianos de la Galaxia o Consejo Regente de la que conocemos como la Vía Láctea, con la autorización previa de la Gran Hermandad Blanca de la Estrella, ubicada en la Galaxia Central de Andrómeda, dieron pase libre a la realización de un proyecto, parte de un Gran Plan Cósmico, que seleccionó nuestro planeta, y a otros siete similares, de categoría Ur (planetas de Aura Azul) para crear en ellos las condiciones para que surgiera una civilización con un potencial psíquico y espiritual capaz de transformarse en poco tiempo, en Luz y Guía para muchos; algo así como llegar a ser Maestro de sus propios Maestros” (Sampiac).

Cuando hablamos de que existe el “Real Tiempo del Universo” distinto al "tiempo desfasado" en el que nos desenvolvemos, lo que estamos diciendo es que lo que estamos percibiendo como tiempo o devenir, es la velocidad con la que se está moviendo nuestro mundo en el espacio. Esa velocidad está dada por la vibración de la energía planetaria y del sistema. Es algo más que la rotación y traslación terrestre, es también un estado de conciencia.

El viaje de los experimentadores interplanetarios se hizo hacia el pasado en un espacio contenido dentro del gran espacio, y ahora está llegando el momento en que ese espacio menor se integre al espacio mayor, conectándose en otra parte de la espiral, lo cual coincide con el final de un Ciclo Cósmico de todo el sistema del que formamos parte. A esto le llamamos el “Giro del Tiempo”, un proceso que se acelera, de redimensionamiento planetario y de los individuos que moran en esos mundos, lo que significa una suerte de evaluación colectiva.

El giro del tiempo supone la conexión cada vez más cercana con el Real Tiempo del Universo y el retorno del Gran Instructor, llamado el Cristo Cósmico. Supone esto, el salto de la Humanidad en los próximos años, si seguimos laborando y no nos dejamos desalentar por aquellas "fuerzas de oposición" interesadas en boicotear el proceso.

Algo tan importante como estas aseveraciones de tiempos reales y otros alternativos, tendrían que estar corroboradas de alguna manera por la ciencia, o por lo menos debería la ciencia aportarnos algún indicio que así lo corroborase. 

Precisamente, hace muy poco hubo un gran escándalo cuando se supo que la sonda espacial Voyager que debía salir fuera de nuestro Sistema Solar rumbo hacia otras estrellas buscando condiciones para la vida, al llegar al final del Sistema dirigió sus cámaras y detectores hacia la Tierra, y, ¡NO ENCONTRÓ VIDA EN NUESTRO MUNDO! 

Uno se puede preguntar: ¿Y, ésta es la sonda espacial que va a buscar vida en otros planetas? ¡Pero, si ni siquiera la puede detectar en la Tierra! Pero, lo que ocurre es que la sonda habría pasado muy cerca de las Lunas de Júpiter donde habría una suerte de “Ventana Interdimensional”, o “Portal Galáctico” , que conectaría con el Real Tiempo del universo. 

Y, en el tiempo real, ¡no hay vida en la Tierra!


También, cuando los científicos se afanan en tratar de datar la antigüedad del universo, lo hacen calculando el “Big Ban” en base al efecto “Dopler”, que es el corrimiento de la luz hacia el color rojo. Las estrellas y galaxias se van alejando unas de otras a grandes velocidades, y según esto el Universo tendría entre diez mil a quince mil millones de años de antigüedad. 

Pero lo que ellos no se explican, es por qué cada vez que ellos orientan sus telescopios hacia determinado lugar del espacio, se encuentran con estrellas más antiguas que la creación del Universo, lo cual es imposible. A menos, que estemos viendo todo por una ventana y nos encontremos realmente en un "tiempo encapsulado".

Los Mayas decían que Dios se expresa en matemáticas, y al respecto sabemos que la vida tiende a expresarse siguiendo códigos numéricos, que a veces en nuestra existencia resultan siendo activadores de nuestra conciencia, buscando despertarla, haciéndonos ver que ha llegado el momento como para un cambio.

Se ha iniciado pues, una “Cuenta Regresiva”. Y una de las fechas claves para ésta cuenta fue el año de 1999. Para aquel año los Mayas en su Códice de los Eclipses habían profetizado un eclipse que ocurrió tal cual el 11 de Agosto. Ese eclipse venía acompañado de un anuncio que decía que la humanidad estaría ingresando en el llamado “Salón de los Espejos”, en donde debemos aprender a vernos a nosotros mismos reflejados, tal como somos, y cambiar nuestra actitud frente a la vida, o la Naturaleza se encargará de acabar con nosotros.
.../...

Fuente:/http://www.misionrahma.de/docs/Sixto_Paz-Una_cuenta_regresiva.html



Nota de M. Z./ ¡Atentos! ¡Atentos! La sonda espacial Voyager, cuando llegó a los límites de nuestro Sistema Solar y dirigió sus cámaras y detectores hacia nuestro planeta, la Tierra..., sorprendentemente, ¡NO DETECTÓ VIDA EN NUESTRO MUNDO! En efecto, y esto es por la sencilla y simple razón de que los sofisticados instrumentos de la sonda Voyager, al igual que la instrumentación de todas las demás sondas espaciales terrestres, solamente pueden captar vida que se encuentre en la tercera dimensión. La sonda espacial Voyager al entrar en el Portal Interdimensional que se haya próximo a las Lunas de Júpiter y entrar en el real Tiempo del Universo no pudieron detectar señales de vida en la Tierra porque nuestro planeta y toda forma de vida que en él se encuentra PASÓ A LA CUARTA DIMENSIÓN. Una dimensión más sutil de la existencia, con otros valores, otras leyes, y menos densa. Ninguna sonda espacial terrestre puede dectectar vida en ningún planeta o satélite de nuestro Sistema Solar a pesar de que todos los planetas de nuestro Sistema albergan vida por la sencilla razón de que  todos pasaron a otra dimensión y se eterizaron hace mucho tiempo.
Por lo tanto, y según nos afirmaron los Seres Solares, los Elohim de los tiempos pasados, no es verdad que en el real Tiempo del Universo, ¡NO HAY VIDA!, porque ¡SÍ LA HAY!, ¡PERO EN LA CUARTA DIMENSIÓN! QUE ES INDETECTABLE PARA LA INSTRUMENTACIÓN DE LAS SONDAS ESPACIALES TERRESTRES.


La vejez, amigos, es una enfermedad del alma... (Maestro El Morya)


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La vejez, amigos, es una enfermedad del alma que ignora aún su realeza, una enfermedad hereditaria que se transmite al cuerpo y que es perpetuada por la trama vibratoria de un planeta. 
Si vuestros Hermanos del Espacio encarnados en la Tierra han envejecido al ritmo de vuestras estaciones, es porque han soportado las leyes de esa trama, olvidando su origen galáctico para trabajar mejor sobre la materia.

El Morya

03 abril 2018

LA FRATERNIDAD DE LOS ANDES. (por Jeshua)

He aquí, algunas palabras del Maestro de Maestros, Jesús de Nazaret transmitidas en los tiempos actuales a uno de "los dos olivos" y que están consignadas en el libro, "Visiones esenias".
¡Muy pocos saben que Él, Jesús, está de nuevo entre nosotros! Pero, ¡también lo está el llamado Anticristo! ¿Dónde se encuentra "el uno", y dónde "el otro"? Uno de los errores que cometen todos aquellos que esperan el regreso del Maestro Jesús consiste en creer que Él volverá con el mismo aspecto físico que tenía hace 2.000 años cuando recorría los caminos de la antigua Palestina. Porque no será así. Y, de hecho, ¡Él ya está entre nosotros desde hace casi 60 años!

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"Dejadme deciros, que la realidad de Shambhala se ofrece en este momento en dos puntos de vuestro planeta. El primero, que sigue siendo la base, se sitúa, como todo el mundo sabe, al norte del Himalaya. En cuanto al segundo, resplandece en el nivel de la Cordillera de los Andes, en el refugio de los altos valles.

Está en conexión con ciertos puntos precisos de la selva amazónica. Se trata, por lo tanto, de una verdadera embajada de la vibración crística y esenia en el continente americano, de un relevo mayor de Lo que os llama y que, desde hace algunos decenios, está saliendo progresivamente de su silencio.

De hecho, en tiempos pretéritos, la civilización egipcia mantenía estrechas relaciones con el continente americano. Razones debidas a la anatomía sutil del planeta han hecho que hayan tenido lugar intensos contactos, sobre todo, con la cadena de los Andes.

Esas relaciones fueron particularmente efectivas en la época del faraón Amenofis III (padre de Akhenatón), es decir, cuando la base de todo el Conocimiento iniciático destinado a extenderse en Occidente, fue estructurada.

Si el movimiento esenio y su sensibilidad particular salieron a la luz en círculos muy restringidos en esa época, paralelamente y como resultado del mismo impulso, nacía la Fraternidad andina análoga.

Es esta última la que se prepara hoy día para revelarse más claramente, con el fin de aportar su contribución a la única Revolución posible: ¡la Revolución del Amor!"

Jeshua

"Visiones esenias" - Daniel Meurois

02 abril 2018

¿Cómo nos afecta el inconsciente colectivo?

  

Del consciente al inconsciente…

¿Qué es el inconsciente?
Dentro del inconsciente, en ese vasto plano de la inconsciencia, se pueden distinguir dos componentes: El inconsciente individual y el inconsciente colectivo.
En sentido amplio, el inconsciente es un plano vibratorio, tal y como lo son los planos físico, etérico, emocional y causal. Este plano no se añade sin más, sino que engloba los planos terrestres. Podemos decir que los planos, físico, etérico, mental y causal se bañan en las aguas de lo que llamamos “el inconsciente”.
El inconsciente planetario contiene toda la información de lo que se vive en los planos terrestres: registra tanto los detalles de lo que vive el planeta, como de lo que vive la humanidad y lo que vive cada humano, cada animal, planta, minerale… de hecho registra todos los grupos vivos que viven en la Tierra.
Esta información planetaria desemboca en lo que llamamos el Banco de datos akáshicos. El “disco duro” de la gran biblioteca planetaria.
Para cada uno de esos grupos también hablamos del inconsciente colectivo. De modo que tenemos el de un país, el de una ciudad, el de un grupo, el de una familia, el de una especie animal…
Es por este inconsciente colectivo como viaja una multitud de informaciones: miedos, creencias, juicios, ideales, visiones que se despiertan en ciertos grupos sociales… e incluso en ocasiones a escala planetaria.

Del inconsciente a la Conciencia y el Conocimiento

Pero volvamos al inconsciente individual. Desde el primer momento en el que el alma visita al feto en el cuerpo de su madre, adquiere su inconsciente, y éste comienza a registrar todo lo que esta alma vivirá con posterioridad.
Ningún pensamiento, ningún trauma, enfermedad, alegría, ninguna emoción se dejará de lado. El inconsciente es totalmente incondicional. No juzga absolutamente nada de nuestra vivencia, al estar dotado de una autonomía de discernimiento, todos los recuerdos a los que tendréis acceso estarán disponibles porque los hará accesibles. El Inconsciente es sobreprotector, evalúa constantemente lo que vivimos y solamente da acceso a las informaciones que necesitamos para continuar nuestra evolución. Todos los recuerdos ocultos lo están así por él y así se quedarán si no superamos las etapas necesarias que nos permitan encontrar “el recuerdo”. Nuestro inconsciente no tiene ningún calendario y si no podemos encontrar un recuerdo porque no estamos preparados… este inconsciente nos dará la posibilidad de retomar ese recuerdo en una próxima encarnación para poder superarlo y así curarlo.
Todo lo que vive el colectivo humano está registrado en este vasto plano del inconsciente global al que todos estamos unidos por nuestro propio inconsciente individual. Estamos constantemente en relación con todo lo que vive en el planeta. Nuestro inconsciente individual se baña en las aguas del inconsciente colectivo.
El inconsciente conoce vuestras “memorias congeladas”, conoce nuestras vidas pasadas. Al igual que sucede con los recuerdos de nuestra vida presente, es aquél que permite acceso a las vidas anteriores.
Así, en la integración memorial, el inconsciente es nuestra puerta de entrada de lo que El Cristo llamaba “la cazuela de los recuerdos”. Permite el acceso a las memorias que nos cree capaz de “gestionar”.
”
En otras palabras, el Inconsciente es más consciente que nuestra conciencia ya que éste ya está en la Conciencia con una “C” mayúscula. Es Conocimiento.

Marie Johanne Croteau
Editorial Isthar Luna-Sol


EVIDENCIA IRREFUTABLE: PLANETA X (NIBIRU) CERCA DEL SOL / por la Dra. Claudia Albers, física.