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21 febrero 2026

La era del reinicio: lo que la vidente Lilia Dmitrieva ve sobre el futuro de la Tierra y la humanidad.

 

El mundo se encuentra en un momento turbulento de su historia. Desastres ecológicos, guerras, inestabilidad y una sensación interna de ansiedad: todo esto, según Liliya Dmitrieva, no es casual. Se llama a sí misma guía y "vidente", una persona capaz de percibir procesos que ocurren no solo a nivel del planeta, sino también a escala del Universo.

Sus afirmaciones, que a primera vista parecen esotéricas, cada vez encuentran más resonancia en las almas de quienes sienten que realmente algo está sucediendo con la realidad. Vivimos en una era de reinicio, cuando todo lo que no se ajuste a las nuevas vibraciones será destruido.

¿Qué está pasando con las vibraciones de la Tierra?

Según Lilia, la causa principal de todos los cambios actuales —desde los sociales hasta los físicos— es el rápido aumento de las vibraciones del planeta. Antes, la frecuencia de la Tierra era de 5 a 7 Hz. Hoy alcanza entre 100 y 150 Hz. Esto cambia radicalmente la esencia misma de la realidad en la que vivimos.

El aumento de las vibraciones no es un concepto abstracto. Afecta el clima, el tiempo, la psique, la salud y la percepción. Observamos un aumento en los terremotos, inundaciones y huracanes, y los cuerpos de las personas literalmente se sienten "desgarrados" desde dentro: a través de enfermedades, exacerbación de estados mentales y conflictos internos. Todo esto, según Lilia, no es más que la sincronización de cuerpos y almas con la nueva frecuencia de la Tierra.

Este proceso, enfatiza ella, es inevitable y está gobernado no solo por las leyes físicas, sino también por fuerzas superiores. El Sol es uno de los factores clave; emite impulsos energéticos que afectan el biocampo del planeta y de cada ser vivo. Sin embargo, la transformación no será instantánea. Para no destruir los cuerpos humanos, la energía se suministra por etapas.

"Si todo viniera de golpe, moriríamos, como en el diluvio", dice Lilia.

¿Por qué muchas almas no pasarán?

La transformación no es solo física, sino también espiritual. Aquí surge la división clave: algunos están preparados para la transición, otros no.

"Muchas almas no lo lograrán porque no dejan ir el miedo. Y el miedo es una vibración baja. Es incompatible con la nueva realidad", destaca Lilia.

Aquellos que se aferran a lo viejo, a la ilusión del control, sufrirán más que nadie. Según ella, el miedo no es solo una emoción, sino una estructura energética que frena el crecimiento. El cuerpo, lleno de miedos, comienza a sufrir: "Si el miedo está en el corazón, duele el corazón; si está en la cabeza, comienzan los ataques de pánico; si está en los riñones, empezarán a doler los riñones".


De ahí la prevalencia de síntomas psicosomáticos en las personas, especialmente en aquellas sensibles a los cambios vibracionales. Aquellos que no puedan pasar por una transformación interna irán desapareciendo gradualmente — a través de enfermedades, accidentes, conflictos e incluso guerras. Este proceso, por muy duro que suene, está previsto a nivel del Universo.

"A cada uno se le da la elección: ir o no ir. Pero si te quedas en el mismo lugar, la energía simplemente te borrará", dice ella.

¿Cómo reconocer la transformación y superarla?

Lilia enfatiza que la transformación comienza con la sensación de incomodidad interna. Primero viene la ansiedad, luego los síntomas somáticos, después los colapsos, los altibajos emocionales y la pérdida de orientación. Pero todo esto son signos de renovación.

«Estás temblando porque te están reiniciando. Te arrancan todo lo que ya no puede existir», explica ella.

¿Qué hacer? Lo principal es no resistirse. Cuanto más nos aferremos a viejas actitudes, más doloroso es el camino. Es necesario aprender a soltar.

«Aquellos que se rinden, pasan suavemente. Son tomados por la corriente, guiados. Sí, hay tormenta, pero es una tormenta controlada», dice Lilia.

Se refiere a la transición bajo la guía de las Fuerzas Superiores, esas mismas energías que ella llama curadoras. Estas energías, según ella, vienen del exterior, de otros niveles de conciencia, para sostener el proceso de renacimiento de la Tierra.

La tarea más importante es dejar de identificarte con tu personalidad, tus miedos y tus actitudes.

«No eres una personalidad. Eres Energía. La personalidad es una apariencia. Y, la Energía, es Dios. Dios eres tú. Simplemente, ríndete», — así formula ella la esencia del despertar espiritual.

Previsión futura: 2025–2032

Según Lilia Dmitrieva, el año 2025 es solo el comienzo de una gran turbulencia: «Cada año siguiente aumentará la presión. 2026 será aún más fuerte. Para 2030-2032 todo se tambaleará de tal manera que incluso los materialistas más tercos comenzarán a despertar».

Este es un período en el que las catástrofes internas y externas alcanzarán su apogeo. Pero, es precisamente en este fuego purificador donde nacerá una nueva realidad. Sin embargo, todo esto no es una catástrofe, sino un renacimiento. Lilia insiste: «En 2032 no habrá un final, sino la resolución. Dejarán de jugar a sufrir. Llegará el tiempo de una nueva Humanidad».

Nueva generación y Nueva Tierra.

El futuro pertenece a aquellos que ya ahora comienzan el camino hacia sí mismos. Pero, lo que es especialmente importante, según Liliya, es que nuevas almas ya están llegando a la Tierra, «portadores puros de altas vibraciones» que cambian el espacio simplemente con su presencia. Son niños que crearán desde el amor y la conciencia, y no desde el miedo y la supervivencia. No tendrán que pasar por transformaciones tan difíciles: su camino ya es otro.

Pero, para acoger a estos niños, uno mismo debe convertirse en otra persona. De aquí surge el llamado de Liliya: dejar de vivir en el programa del sufrimiento, salir de la matriz del dolor y empezar a crear una nueva realidad.

"Elige el juego: sufrir o crear. Todo es posible. Pero, la elección es tuya", concluye.

Las palabras de Lilia Dmitrieva son una especie de instrucción para sobrevivir en la nueva realidad. La Tierra está cambiando, y con ella debemos cambiar nosotros. Aceptar lo que sucede no como una catástrofe, sino como una oportunidad, esa es la clave para recorrer este camino.

Si sientes que la vida ha comenzado a "romperte", quizás no sea el fin, sino el comienzo. El comienzo de la vida verdadera, sin miedo, sin engaños, sin programas ajenos. Solo tú, Dios y la corriente en la que todo es posible. Lo principal es atreverse a soltar.


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